El maíz palomero se originó en territorio mexicano hace cerca de nueve mil años y, con el paso del tiempo, dio lugar a una de las botanas más consumidas a nivel mundial. Cada 19 de enero se conmemora el Día Mundial de las palomitas de maíz, una fecha que invita a revisar sus propiedades y su relevancia cultural.

La celebración surgió en Estados Unidos por iniciativa de la Asociación Americana de Palomitas, con la intención de destacar este derivado del maíz que forma parte del consumo cotidiano en distintos países. Sin embargo, su historia se remonta mucho antes de su popularización moderna.
En México, el maíz palomero ya se cultivaba en la época prehispánica. Diversos pueblos lo utilizaban como alimento, también con fines ornamentales en rituales y ceremonias, lo que evidencia su importancia dentro de la vida social y simbólica.

El origen de las palomitas
El desarrollo del maíz palomero ocurrió en Mesoamérica hace aproximadamente nueve milenios. Con el tiempo, su consumo se extendió a otras regiones del continente americano y evolucionó hasta llegar a procesos industriales.
Durante el siglo XIX se dio un punto de inflexión. En 1885, Charles Cretors creó una máquina destinada a la elaboración de palomitas, la cual fue patentada en 1893. Este invento facilitó su venta en espacios públicos, ferias y calles, y más tarde impulsó su llegada a las salas de cine.
A lo largo del siglo XX, las palomitas de maíz se integraron de manera definitiva a la experiencia cinematográfica, una costumbre que se expandió a nivel internacional y se mantiene vigente.

Propiedades y beneficios
Más allá de su asociación con el entretenimiento, este alimento conserva un vínculo directo con el maíz, uno de los granos esenciales en la alimentación de múltiples culturas.
Las palomitas de maíz aportan vitaminas como E, B1, B2 y B3, además de minerales entre los que se encuentran hierro, calcio, potasio, yodo, zinc, sodio y magnesio. Estos componentes pueden formar parte de una dieta equilibrada si se consumen con moderación.
Según la Fundación Clínica Shaio, el maíz favorece el correcto funcionamiento del sistema digestivo. Por ello, las palomitas pueden contribuir a la digestión y al tránsito intestinal, siempre que se preparen de manera sencilla y sin exceso de grasas ni sal.
