El aumento constante de casos de sarampión en varias entidades del país ha puesto nuevamente en alerta a las autoridades de salud en México.
El brote, originado en febrero de 2025 por casos importados, ha dejado 7 mil 131 contagios confirmados hasta el 18 de enero, según el Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Febril Exantemática. El informe oficial también indica 24 defunciones asociadas, de las cuales 21 se registraron en Chihuahua y una en Jalisco.
Por edad, la mayor incidencia se concentra en niñas y niños de 1 a 4 años, con 1 mil 089 casos confirmados, seguidos de menores de 5 a 9 años, con 830 contagios. Ante esta situación, el Gobierno de México reforzó la vacunación en puntos de alta movilidad, como aeropuertos y centrales de autobuses, con el objetivo de reducir la transmisión del virus.

¿Qué es el sarampión?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, que se propaga principalmente a través de gotitas de saliva al toser o estornudar. La transmisión es más probable en espacios cerrados o con contacto cercano entre personas.
Síntomas del sarampión
Entre los signos más comunes se encuentran:
- Fiebre
- Congestión nasal
- Irritación ocular
- Manchas blancas en la boca
Erupción cutánea que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo
La falta de atención médica oportuna puede derivar en complicaciones graves, especialmente en menores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Prevención del sarampión
La vacunación es la principal medida para prevenir la enfermedad y controlar brotes. En México se aplican:
- Vacuna triple viral (SRP): incluida en el esquema infantil
- Vacuna doble viral (SR): dirigida a adolescentes y adultos
Quiénes deben o no recibir la vacuna
El IMSS indica que la vacuna no se aplica en caso de:
- Reacción anafiláctica previa a la vacuna o sus componentes
- Alergia a la neomicina
- Niñas y niños con fiebre
- Mujeres embarazadas o que planean embarazo dentro de los tres meses posteriores

Se recomienda la vacunación para:
- Niños de 6 meses a 9 años
- Personas de 10 a 49 años sin esquema completo
- Menores en contacto con mujeres embarazadas
- Personas en lactancia
- Casos de enfermedades leves, como febrícula, diarrea o infecciones respiratorias
- Personas con desnutrición
Mantener esquemas completos de vacunación y acudir al médico ante síntomas sospechosos es fundamental para reducir contagios y prevenir complicaciones graves.
