Prestar atención a ciertas señales en las evacuaciones puede ayudar a prevenir problemas graves de salud.
El cáncer de colon es una de las enfermedades más comunes del sistema digestivo, y en muchos casos, sus primeros indicios se reflejan en cambios en las heces. Aunque la apariencia por sí sola no permite diagnosticar la enfermedad, sí puede alertar sobre la necesidad de acudir al médico para una evaluación oportuna.

Presencia de sangre en las heces
Uno de los signos más frecuentes es la aparición de sangre. Esta puede ser roja brillante, si el sangrado proviene del recto o la parte final del colon, u oscura y casi negra, si se origina en zonas más altas del intestino. En algunos casos, la sangre no es visible y solo se detecta mediante estudios de laboratorio.
Heces muy oscuras o negras
Las evacuaciones negras, conocidas como melenas, pueden indicar sangrado interno prolongado. Suelen tener un olor más fuerte de lo habitual y una consistencia pegajosa. Aunque ciertos alimentos o medicamentos también pueden oscurecer las heces, este signo no debe ignorarse.

Cambios en la forma y el tamaño
Las heces pueden volverse más delgadas o estrechas, con apariencia similar a un lápiz. Esto puede ocurrir cuando un tumor bloquea parcial o totalmente el paso de las evacuaciones a través del colon.
Alteraciones persistentes en la consistencia
La diarrea o el estreñimiento prolongados, sin una causa aparente, son señales de alerta. En algunos casos, se alternan ambos síntomas y se acompaña de sensación constante de evacuación incompleta.

Mucosidad en las evacuaciones
La presencia de moco junto con las heces puede indicar inflamación o irritación intestinal. Si este síntoma persiste y aparece junto a otros cambios, es importante buscar atención médica.
Además de estas señales, el cáncer de colon puede provocar dolor abdominal frecuente, hinchazón, pérdida de peso inexplicable, fatiga constante y anemia por sangrados internos.
Estos signos no indican necesariamente cáncer, ya que también pueden estar relacionados con hemorroides, colitis, infecciones u otros trastornos digestivos. Sin embargo, si los cambios son persistentes o se presentan varios síntomas a la vez, es fundamental acudir al médico para estudios como análisis de sangre, pruebas de heces o colonoscopia.
Observar alteraciones inusuales en las evacuaciones permite detectar problemas de salud a tiempo. La atención médica oportuna y los chequeos regulares son clave para el diagnóstico temprano del cáncer de colon y mejorar el pronóstico.
