Según el psicólogo Cliff Arnall, el tercer lunes de enero es el día más triste del año. En 2026, el llamado Blue Monday caerá el 19 de enero. Frente a esa fecha, cada persona puede optar por contrarrestar la melancolía con una actitud optimista o dejarse llevar por el desánimo; ambas posturas son válidas. Lo esencial es tener la posibilidad de elegir.

Entrevista con Bárbara Aymerich, divulgadora científica
Consultamos a la especialista para saber si esta jornada tiene algún sustento científico o social, de dónde surge la asociación entre el color azul y la tristeza. Además, compartimos algunas pautas para transformar la apatía en pensamientos más positivos.
¿Por qué se considera el día más triste del año?
De acuerdo con Arnall, tras los excesos de diciembre muchas familias aún no se recuperan, ni en lo económico ni en lo emocional. La ruptura de rutinas durante las fiestas, sumada al regreso a las obligaciones cotidianas, suele afectar el ánimo. A ello se añade la sensación de que los propósitos de Año Nuevo resultan difíciles de cumplir.
En este punto del calendario, muchas personas ya han comprobado que las metas planteadas con entusiasmo son más complejas de lo esperado, lo que puede derivar en frustración y decepción. Por estas razones, el tercer lunes de enero se popularizó como Blue Monday, traducido al español como “Lunes Triste”.

¿Por qué no se traduce como “lunes azul”?
Aunque la traducción literal sería “lunes azul”, se opta por “lunes triste” porque en varios países del hemisferio norte el azul se asocia con estados anímicos bajos, especialmente durante inviernos largos y con poca luz solar.
Desde la teoría del color, este tono transmite calma y serenidad, pero también pasividad. Ese efecto puede llevar a una sensación de letargo que, en determinadas circunstancias, se vincula con la tristeza. En inglés, blue significa tanto azul como melancolía, lo que explica su uso frecuente en cine y publicidad para representar emociones apagadas, como ocurre con el personaje de Tristeza en Inside Out de Disney Pixar.
El origen del concepto
La historia del “día más triste del año” se remonta a 2005, cuando Cliff Arnall desarrolló una fórmula para identificar la jornada más negativa del calendario como parte de una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel. Su conclusión apuntó al tercer lunes de enero, considerando factores como los excesos navideños, la falta de motivación y la dificultad para cumplir los objetivos anuales. La metodología, sin embargo, ha recibido numerosas críticas.

¿Tiene respaldo científico?
El planteamiento es discutido, pero lo cierto es que el Lunes Triste se repite cada año en la conversación pública. Las redes sociales se llenan de mensajes de ánimo, los medios lo mencionan y algunas marcas aprovechan la fecha para lanzar promociones destinadas a levantar el espíritu colectivo. Más allá del debate, la jornada invita a reflexionar sobre el estado de ánimo y a buscar pequeñas acciones que aporten bienestar.
