El inicio del ciclo escolar trae entusiasmo y nuevos desafíos para los niños, pero también implica una mejor organización en casa, especialmente en lo relacionado con la alimentación diaria. Elegir colaciones adecuadas es clave para que mantengan energía y concentración durante la jornada.
Madres y padres suelen buscar alternativas fáciles de preparar, accesibles y atractivas para los pequeños. La combinación de ingredientes frescos y naturales permite crear opciones balanceadas que, además de nutrir, resultan apetecibles y visualmente agradables.
Incorporar frutas, lácteos, cereales y proteínas en pequeñas porciones ayuda a fomentar hábitos saludables desde temprana edad. Con un poco de creatividad, es posible preparar refrigerios prácticos que no requieran mucho tiempo ni esfuerzo.
Tres opciones sencillas para la lonchera

Brochetas de fruta con queso
Una alternativa colorida consiste en ensartar cubos de frutas como manzana, uva o melón, alternados con trozos de queso. Son fáciles de llevar, aportan fibra, vitaminas y proteínas, y resultan divertidas para los niños.

Enrollados de pavo en tortilla
Extiende una tortilla integral y añade rebanadas de pavo, queso y hojas verdes como espinaca o lechuga. Enrolla, corta en pequeñas porciones y tendrás un refrigerio completo que brinda saciedad y energía.

Yogur con granola y fruta
El yogur natural o griego combinado con granola y fruta picada es una opción rápida y nutritiva. Aporta calcio, probióticos y carbohidratos saludables que favorecen el rendimiento escolar.
Estas ideas permiten variar la lonchera sin complicaciones y cuidar la alimentación de los niños durante el regreso a clases.
