Cada 6 de enero, millones de niñas y niños en el mundo esperan con entusiasmo el Día de Reyes, una fecha cargada de ilusión y significado. En países de habla hispana como México, España y Venezuela, esta jornada también representa la llegada de regalos y momentos familiares que llenan los hogares de alegría.
Días antes, los pequeños escriben cartas dirigidas a Melchor, Gaspar y Baltasar, en las que expresan sus deseos. Con la llegada del amanecer, la magia parece hacerse realidad: juguetes, sonrisas y juegos marcan una de las mañanas más esperadas del año.

El significado de la celebración
El Día de Reyes conmemora la adoración del Niño Jesús por parte de los Reyes Magos, quienes, guiados por una estrella, viajaron desde Oriente para rendirle homenaje y ofrecerle oro, incienso y mirra. Este episodio simboliza el reconocimiento de Jesucristo como Rey por parte del mundo no judío.
En la tradición católica, la fecha coincide con la Epifanía, una de las celebraciones litúrgicas más antiguas, cuyo significado es “manifestación”. Representa el momento en que Jesús se revela al mundo, encarnado en la visita de los Magos. En muchos países, además, marca el cierre del periodo navideño.

¿Quiénes fueron los Reyes Magos?
La palabra “mago” proviene del persa ma-gu-u-sha, que alude a sacerdotes dedicados al estudio de los astros. Melchor, Gaspar y Baltasar son descritos como sabios provenientes de tierras lejanas, aunque los evangelios no detallan su número ni su origen exacto.
Con el paso de los siglos, su representación evolucionó. Inicialmente se les mostraba con vestimentas persas; a partir del siglo IX comenzaron a aparecer como reyes coronados. Más tarde simbolizaron a los continentes conocidos —Asia, Europa y África— y desde el siglo XV pasaron a representar a toda la humanidad.
Según la tradición, sus restos fueron trasladados de Constantinopla a Milán y finalmente a Colonia, Alemania, donde permanecen hasta hoy.

Origen bíblico y legado cultural
El Evangelio según Mateo relata que los Magos visitaron Jerusalén para preguntar por el “Rey de los Judíos”. Tras adorar al Niño Jesús en Belén, regresaron a su tierra por otro camino, advertidos en sueños sobre las intenciones del rey Herodes.
A lo largo del tiempo, esta historia ha dado lugar a diversas tradiciones y curiosidades: en algunos países se venera a los Reyes Magos como santos; en Puerto Rico existen estatuas dedicadas a ellos, y en Perú, la fundación de Lima coincide con esta fecha, razón por la cual fue nombrada Ciudad de los Reyes.
Más allá de lo religioso, el Día de Reyes sigue siendo una celebración que une historia, fe y costumbres, y que mantiene viva la ilusión generación tras generación.
