Los audífonos se han vuelto parte esencial de la vida diaria, pero un uso inadecuado puede afectar la salud auditiva. Escuchar música a volumen excesivo, usarlos durante largas horas sin descansos o descuidar su limpieza puede generar problemas serios, como pérdida auditiva inducida por ruido o infecciones en el oído.
¿El uso de audífonos puede causar sordera?
Por sí mismos, los audífonos no provocan sordera. Lo que daña la audición son los hábitos incorrectos acumulados con el tiempo. Escuchar música demasiado alta puede causar fatiga auditiva e incluso lesiones irreversibles en las células ciliadas del oído interno, responsables de percibir el sonido.
Para prevenir daños, el Centro de Audición de California recomienda la regla 60-60-15: no superar el 60% del volumen, no usar los audífonos más de 60 minutos seguidos y descansar 15 minutos antes de volver a colocártelos. Además, si notas zumbidos tras quitártelos, es una señal de volumen excesivo que no debe ignorarse.
Formas correctas de usar audífonos
No todos los modelos son iguales. Los internos ejercen más presión sonora sobre el tímpano y pueden ser más dañinos si se usan muchas horas seguidas. Para jornadas largas, es preferible optar por audífonos de diadema y activar la cancelación de ruido en lugar de subir el volumen. Se recomienda limitar el uso diario a un máximo de ocho horas con descansos regulares y, en ambientes ruidosos, usar protección auditiva adicional.
Limpieza adecuada para proteger tu salud
Los audífonos acumulan sudor, polvo, cera y bacterias, lo que puede causar infecciones como otitis externa. Mantenerlos limpios prolonga su vida útil y protege tus oídos. Si los usas en transporte público o gimnasio, límpialos a diario con un cotonete o gasa humedecida en alcohol al 70%. Para uso en casa u oficina, es suficiente limpiarlos dos o tres veces por semana. También es recomendable limpiar el estuche o cargador con un paño seco. Audífonos sucios pueden ser tan dañinos como el volumen excesivo.
Seguir estas recomendaciones ayuda a disfrutar de la música y el sonido sin comprometer la audición ni la salud de los oídos.