Un reciente estudio sobre el cromosoma X, uno de los dos cromosomas sexuales, revela nuevas pistas sobre la interacción entre Homo sapiens y neandertales en la prehistoria.
El análisis genético indica que la mayoría del mestizaje se produjo entre hombres neandertales y mujeres Homo sapiens.
Aunque se desconoce si estas relaciones fueron voluntarias o forzadas, los investigadores señalan que las preferencias de una o ambas partes podrían explicar estos patrones.
En las personas modernas, los cromosomas X contienen poco ADN neandertal, mientras que otros cromosomas muestran entre 1% y 4% de contribución neandertal, excepto en poblaciones africanas cuya ascendencia no se mezcló con los neandertales.

Curiosamente, los genomas de tres neandertales muestran un exceso de ADN de Homo sapiens en sus cromosomas X, un patrón inverso al de los humanos actuales.
El estudio también sugiere que los cruces ocurrieron en varias oleadas: el primero hace unos 250 mil años y otro más reciente alcanzó su punto máximo hace 47 mil años.
Los datos contradicen la idea de que la ausencia de ADN neandertal en el cromosoma X se deba a incompatibilidades biológicas, y apuntan a que la causa principal fue un sesgo en el apareamiento, confirmado por modelos matemáticos.
Estos hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre cómo las especies humanas interactuaban y cómo se transmitía el ADN en la prehistoria, destacando la importancia del cromosoma X para entender la historia evolutiva de nuestra especie.
