Una querida colega nos comparte el presente artículo escrito por Rabia Charef y publicado el 12 de enero de 2026 en la revista The Conversation. Tras su traducción, revisión y adaptación —con el apoyo de ChatGPT— presentamos aquí los aspectos más relevantes de este análisis, particularmente oportuno en el contexto de la transición energética global.
La energía solar suele presentarse como una solución limpia y sostenible. Sin embargo, tiene un “lado oscuro”: la mayoría de los paneles fotovoltaicos actuales están diseñados para desecharse, no para desmontarse y repararse o reacondicionarse. Si esta lógica no cambia, corremos el riesgo de crear una nueva montaña de residuos que contienen minerales valiosos.

Se estima que el mundo podría enfrentarse hasta con 250 millones de toneladas de residuos solares para 2050, cuando los paneles instalados durante el auge de las décadas de 2000 y 2010 lleguen al final de su vida útil. Estos módulos no fueron concebidos para reacondicionarse ni desensamblarse. Los procesos de reciclaje actuales recuperan sobre todo vidrio y aluminio, mientras que materiales estratégicos como la plata, el cobre y el silicio de alta pureza suelen perderse.

Esto plantea un dilema central: baja en carbono no es lo mismo que sostenible. Sin cambios en el diseño, la transición energética podría simplemente trasladar las presiones ambientales en lugar de reducirlas.
Una industria en auge… diseñada para el basurero
La vida útil típica de un panel solar es de 25 a 30 años. Por ello, países con mercados solares maduros como Alemania, Australia, Japón y Estados Unidos ya registran un aumento acelerado de módulos retirados del servicio.

El problema no es solo el volumen de residuos, sino el propio diseño. Para resistir décadas de intemperie, los paneles se construyen como “sándwiches” de vidrio, células y plásticos, unidos con adhesivos tan fuertes que forman una unidad prácticamente inseparable.
Esta durabilidad tiene un costo: los paneles son muy difíciles de reparar o desmontar, lo que impide recuperar materiales que podrían generar hasta 15 mil millones de dólares en valor económico para 2050.
Los límites del reciclaje
Aunque el reciclaje suele verse como la solución natural, en este caso debería ser el último recurso, porque destruye gran parte del valor de los materiales. Hoy en día, los paneles se trituran para extraer aluminio y vidrio de bajo valor, mientras que metales de alto valor se pierden.

Un ejemplo claro es la plata: aunque representa solo 0.14 % de la masa de un panel, aporta más del 40 % de su valor material. Al triturarse, queda dispersa en partículas microscópicas mezcladas con vidrio y plástico, lo que hace su recuperación técnica y económicamente inviable.
Por ello, reparar, reutilizar y reacondicionar paneles es muy superior al reciclaje: preserva valor, reduce el consumo energético y disminuye la necesidad de extraer nuevas materias primas. Pero esta visión circular solo es posible si los paneles están diseñados desde el inicio para desmontarse y repararse.
Diseñar paneles para un futuro circular
Esto implica rediseñar los módulos para que puedan desmontarse, actualizarse y/o repararse y sin destruir sus componentes. En lugar de adhesivos permanentes y capas totalmente laminadas, podrían usarse diseños modulares, fijaciones mecánicas y adhesivos “inteligentes” que se liberen con calor.

La estandarización de componentes y una mejor documentación facilitarían la labor de técnicos, reacondicionadores y recicladores. En síntesis, la próxima generación de paneles solares debería priorizar la durabilidad, reparabilidad y uso eficiente de materiales críticos, no solo la producción máxima de energía a corto plazo.
El papel de las herramientas digitales

Para reparar o reciclar un panel en el futuro, será clave saber de qué está hecho y cómo se ensambló. Aquí entran herramientas como el Pasaporte Digital de Producto de la Unión Europea, que incluirá información sobre materiales, opciones de reparación y gestión al final de la vida útil, y comenzará a implementarse a partir de 2027.

Los llamados gemelos digitales, por su parte, pueden monitorear el rendimiento de un panel en tiempo real y alertar sobre fallas o necesidad de mantenimiento. Usadas en conjunto, estas herramientas pueden mejorar la reparación y el desmantelamiento seguro de los módulos.
Pero incluso la mejor digitalización sirve de poco si los paneles están sellados con pegamento y diseñados para tirarse. Sin rediseño físico, la tecnología digital solo ofrecerá beneficios marginales.
Un llamado a tiempo
Debemos replantear ahora el diseño de los paneles solares, antes de que el auge actual consolide un problema masivo de residuos para el futuro.
La transición energética solo será verdaderamente sostenible si incorpora desde el inicio los principios de la economía circular.
Cierre editorial — Sólo para Ingenier@s
Para América Latina —y en particular para México— este debate no es abstracto. La región vive hoy un fuerte impulso a la energía solar, con grandes parques fotovoltaicos y miles de instalaciones distribuidas en techos industriales, comerciales y domésticos.
Si repetimos el modelo de “usar y tirar” importado de otras latitudes, dentro de 20 o 30 años enfrentaremos no solo un problema ambiental, sino también una pérdida masiva de materiales estratégicos que hoy seguimos extrayendo a alto costo social y ecológico.
La buena noticia es que aún estamos a tiempo. Diseñar paneles reparables, crear capacidades locales de reacondicionamiento y adoptar marcos regulatorios de economía circular podría convertir un futuro problema de residuos en una oportunidad industrial y tecnológica para la región.

La transición energética no debe limitarse a cambiar combustibles fósiles por paneles solares. Debe cambiar también nuestra manera de diseñar, usar y volver a usar la tecnología. Solo así la promesa de la energía limpia será, de verdad, una promesa sostenible.
Fuente:
Rabia Charef, The Conversation, 12 de enero de 2026
The solar boom has a dirty secret. Here’s how to avoid another mountain of waste that can’t be recycled. Enlace: heconversation.com/the-solar-boom-has-a-dirty-secret-heres-how-to-avoid-another-mountain-of-waste-that-cant-be-recycled-272134
