Un estudio internacional liderado por el Centro de Astrobiología en Tokio, con participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha logrado captar un “eslabón clave” en la formación de los planetas más frecuentes de la galaxia: las llamadas ‘super-Tierras’ y ‘sub-Neptunos’.
Estos planetas, con tamaños entre el de la Tierra y Neptuno, son muy abundantes alrededor de estrellas similares al Sol, aunque no existen en nuestro Sistema Solar.
El equipo se centró en el sistema V1298 Tau, una estrella joven de apenas 20 millones de años, alrededor de la cual orbitan cuatro planetas gigantes en pleno proceso de evolución.
Usando una combinación de telescopios terrestres y espaciales durante una década, los investigadores midieron con precisión los tránsitos de los planetas frente a la estrella.
Gracias a pequeñas variaciones en sus movimientos provocadas por la gravedad mutua entre ellos —llamadas Variaciones de Tiempo de Tránsito (TTV)— lograron determinar por primera vez sus masas exactas.
Los resultados muestran que, aunque estos planetas tienen radios entre cinco y diez veces el de la Tierra, sus masas son relativamente bajas, de cinco a 15 veces la terrestre, lo que los hace extremadamente poco densos, casi como “algodón de azúcar”.
Según los científicos, esta baja densidad indica que durante sus primeros millones de años pierden gran parte de su atmósfera debido a la intensa radiación de la estrella, transformándose en ‘sub-Neptunos’ y ‘super-Tierras’.
"Me recuerda al famoso fósil 'Lucy', uno de nuestros ancestros homínidos que vivió hace 3 millones de años y fue uno de los eslabones perdidos clave entre los simios y los humanos", explica Erik Petigura, coautor del estudio e investigador en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
"V1298 Tau es un vínculo crítico entre las nebulosas de formación estelar que vemos por todo el cielo y los sistemas planetarios maduros que hemos descubierto por millares", agrega.
Comprender este proceso también ayuda a entender por qué nuestro Sistema Solar no tiene estos planetas, a pesar de ser tan comunes en la galaxia.
El estudio ha sido publicado en la revista Nature y representa un avance importante para comprender la evolución temprana de los planetas y la diversidad de sistemas planetarios en el universo.
