Un equipo internacional de científicos ha logrado medir por primera vez la masa y la distancia de un planeta flotante recién descubierto, observando simultáneamente desde la Tierra y desde el espacio.
La investigación fue realizada por la Universidad de Pekín (China), el Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea (Corea del Sur) y la Universidad de Varsovia (Polonia), y sus resultados fueron publicados en la revista Science.
A diferencia de los planetas habituales, que orbitan alrededor de una estrella, los planetas flotantes o errantes vagan solos por la galaxia y apenas emiten luz.
Por ello, se detectan mediante un fenómeno llamado microlente, en el que la gravedad del planeta desvía la luz de estrellas lejanas. Este método suele dificultar la medición directa de la distancia y la masa de estos objetos.
En este caso, los científicos observaron un evento de microlente al mismo tiempo desde varios observatorios terrestres y el telescopio espacial Gaia. Las pequeñas diferencias en el tiempo de llegada de la luz permitieron calcular la paralaje de microlente, lo que combinando modelos de lentes permitió determinar la masa y la ubicación del planeta.
El planeta descubierto tiene alrededor del 22 % de la masa de Júpiter, similar a Saturno, y se encuentra a unos 3.000 parsecs del centro de la Vía Láctea. Los investigadores sugieren que probablemente se formó dentro de un sistema planetario y fue expulsado de él por interacciones gravitacionales con otros planetas o estrellas.
Este hallazgo contribuye a entender cómo los planetas pueden abandonar sus sistemas y apunta a un aumento en el descubrimiento de estos mundos errantes, especialmente con la futura misión del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, programada para 2027.
