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Jueves, 23 Agosto 2012 07:27

Educación sin democracia

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La educación para la democracia está ausente de los planes y programas de estudio con los que durante los próximos 200 días se capacitarán para el futuro los 405 mil alumnos que iniciaron clases con los casi 25 mil maestros que están afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que desde 1989, mantiene al frente de su organización a Elba Esther Gordillo Morales.

En los últimos 23 años, la presidencia de la república ha cambiado de partido en 2 ocasiones, incluida la determinación ciudadana del pasado primero de julio; la dirigencia magisterial en el mismo periodo, salió de un PRI, apoyó la reelección del PAN y fundó el Partido Nueva Alianza, bajo la conducción de Elba Esther Gordillo Morales.

El 26 de junio, Erika Hernández Gordillo, familiar de Elba Esther Gordillo, fue designada candidata a diputada plurinominal en la segunda posición de la lista presentada por la Coalición Compromiso por Morelos, que integran el PRI, PVEM y PANAL, luego de un fallo del tribunal electoral que revocó la relación inicial.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ordenó a las dos coaliciones registradas en Morelos rectificar sus listas, luego de que ambas habían presentado a sus diputados de mayoría proporcional por separado, en el caso de la que encabeza el PRI integró a la sobrina de la dirigente gremial.

A finales de la década de los noventa, los consejeros electorales iniciaron un serie de talleres en los planteles educativos para impulsar la “Educación para la democracia”, a partir de ejercicios electorales partiendo de los principios de equidad del Instituto Estatal Electoral, con los cuales se designaba a través del voto universal y secreto a los integrantes de la sociedad de alumnos.

Al final de aquel ejercicio, los alumnos redactaban una carta en la que exponían la experiencia vivida, en alguna ocasión una incluyó el agradecimiento a los organizadores, por demostrar en la práctica que existen proyectos con los cuales los ciudadanos pueden llegar a acuerdos sin imposiciones.

Los ejercicios democrático-educativos se suspendieron porque en algunos planteles educativos públicos y privados, las autoridades de los diferentes planteles les negaron el acceso a los integrantes del Instituto Estatal Electoral, con el argumento de que consideraban innecesario un ejercicio que no se cumple en la vida práctica.

A más de 12 años de aquel “experimento”, la mayoría de los alumnos que participaron y que vieron frustrada la posibilidad de involucrarse en aquellos “juegos lúdicos” ya acudieron a emitir un sufragio en una jornada constitucional, o bien se abstuvieron de participar, porque consideraron que “es innecesario”.

En su estructura gremial, los maestros han quedado al margen de los avances democráticos, desde 1989 mantienen la misma dirigencia formal, la cual fue impulsada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, cuando determinó sustituir a Carlos Jonguitud Barrios, por Elba Esther Gordillo, como parte de su proyecto de legitimación presidencial, luego de que en varias entidades como Morelos, se confirmó que su causa no logró la mayoría de los votos y que daba como ganador al candidato del Frente Democrático Nacional, Cuauhtemoc Cárdenas, al que aseguran impulsaron los líderes sindicales del magisterio y del sindicato petrolero Joaquín Hernández Galicia, ambos dejaron las dirigencias de sus organizaciones en enero y abril de 1989, respectivamente.

 

La revolución educativa

Durante el sexenio del presidente Miguel de la Madrid Hurtado, Jesús Reyes Heroles se desempeñó como secretario de Educación Pública; hasta su muerte en 1985, se implementó la revolución educativa, que incluía los procesos y acciones innovadoras para transformar la estructura en educación en todos sus niveles; los contenidos, métodos y sistemas de enseñanza, combatir la deserción escolar y la reprobación.
Buscó “La renovación moral de la sociedad” (lema sexenal), la profesionalización del magisterio, la democratización y la descentralización de la vida nacional.
Pretendió elevar la calidad de la enseñanza y llevar la educación a todos los estratos sociales; intentó la profesionalización del magisterio, al establecer que los futuros profesores contaran con el bachillerato para poder estudiar la licenciatura en educación (para cualquier nivel), se preocupó por llevar a cabo la descentralización de la educación primaria, secundaria y normal.
Las orientaciones educativas estuvieron guiadas por una planeación democrática que giraban en torno a lograr lo siguiente:

Hacer de la educación algo permanente y socialmente útil, elevar la calidad de la educación en todos sus niveles y ampliar el acceso a los servicios, enfocándose en los grupos y zonas más desfavorecidas.

Además quiso vincular la educación con la investigación científica y tecnológica con las necesidades del desarrollo del país.

E incluso regionalizar y descentralizar la educación básica y normal, así como la educación superior, generar una la cultura la investigación, además de mejorar y ampliar los servicios en educación física, deporte y recreación.

Todas estas acciones debido a que Jesús Reyes Heroles creía fundamental la formación profesional de los maestros para lograr mejorar la calidad de la educación.

Miguel González Avelar sustituyó a Reyes Heroles hasta el fin del sexenio, quien siguió con la revolución educativa, haciéndole pequeñas modificaciones.
Es necesario recalcar que durante ese sexenio, cerraron varias escuelas normales, así también instituciones como: El Centro Nacional de Enseñanza Técnica Industrial (Ceneti) y la Escuela Nacional de Maestros de Capacitación para el Trabajo Industrial (Enamacti).

A su vez se inició la descentralización de actividades de la Escuela Normal Superior de México, proceso que requirió de todos los oficios del mismo político que en el sexenio anterior diseñó con el presidente José López Portillo, la ley de organización política y procesos electorales, que reconoció la existencia de todas las ideologías y dio inicio al proceso de democratización de la vida política nacional, como hoy se conoce.

En el X Congreso Nacional del SNTE, realizado el 4 de febrero de 1974 en La Paz, Baja California Sur, concluyó la gestión de Manuel Sánchez Vite, quien se inició en Durango en 1952 al ser electo secretario general; Carlos Jonguitud Barrios quien también fue diputado federal, 2 veces senador y gobernador de San Luis Potosí, por el Partido Revolucionario Institucional hasta 1991, durante esa etapa a partir de 1977 y por periodos de 3 años; fueron “líderes” de la organización gremial: José Luis Andrade, Ramón Martínez, Alberto Miranda, Antonio Jaimes y Refugio Araujo, quien fue designado en febrero de 1989. En abril del mismo año, luego de un “conflicto con grupos disidentes” rindió protesta Elba Esther Gordillo.

 

Sindicato democrático

El 23 de septiembre de 1943, se dio a conocer la convocatoria para la constitución de las organizaciones de los maestros y de los trabajadores administrativos, técnicos manuales al servicio de la educación de la república, que promovió que los trabajadores de la enseñanza del país, crearan organizaciones únicas representativas de sus intereses profesionales y gremiales en cada zona y centro de trabajo, donde se nombraron delegados a los congresos de cada entidad federativa y nacional.

El 26 de diciembre de 1946, según el acta de congreso constituyente “En la ciudad de México, siendo las doce horas quince minutos del día veintiséis de diciembre de mil novecientos cuarenta y tres, reunidos en el Salón de Espectáculos del Palacio de las Bellas Artes, los delegados al Congreso de Unidad Magisterial se dieron principio a la segunda asamblea del mismo con la asistencia de los miembros del Comité Coligado de Unificación Magisterial y los Comités Ejecutivos de los Sindicatos Nacionales”.

Rufo Figueroa, secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, tomó la protesta a los integrantes del presídium, que declaraban disueltos los sindicatos; a las diecisiete horas quince minutos se dio por terminada la sesión, que registró la discusión de diversos temas por parte de todos los participantes, citando a los delegados para el día siguiente a las diez horas.

El 30 de diciembre de 1943, luego de un largo debate, se realizó la exposición de la declaración de principios y propósitos que normaran al nuevo Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza y su correspondiente estatuto. Esta discusión originó que el estatuto no fuera tratado en todo su articulado, pues solamente se llegó hasta el artículo 28.

La declaración de principios y propósitos del sindicato fue aprobada, y es la siguiente:

Primero.- Los maestros y trabajadores de la educación se unifican, en primer lugar, para cumplir mejor con su deber ante el pueblo de México y su Gobierno.

Esto quiere decir que los maestros y trabajadores de la educación realizarán esfuerzos constantes por superar sus deficiencias y mejorar la eficacia de sus labores.

Segundo.- Los trabajadores de la enseñanza se unen para defender sus conquistas alcanzadas y para luchar por nuevas reivindicaciones.

Tercero.- Se unifican para coadyuvar decididamente a la construcción de la unidad nacional permanente.

Cuarto.- Se unen con el propósito de defender los postulados básicos de la revolución mexicana, entre los que cabe mencionar los siguientes:

a)  Libertades individuales y colectivas, en lo social y en lo político.

b)  Por una educación adecuada para el pueblo mexicano, tomando como punto de partida los principios fundamentales consignados en nuestra Carta Magna.

c)  Pleno reconocimiento de las conquistas obreras y campesinas.

d)  Por una economía nacional que responda a las necesidades ingentes de nuestro pueblo.

El sindicato luchará por alcanzar los siguientes propósitos:

a) Por la constante superación moral y profesional del Magisterio del país, para lograr el respeto y la estimación de los distintos sectores del pueblo.

b) Porque el artículo 3º constitucional sea la única norma que rija la educación nacional.

c) Porque todos los derechos adquiridos por los trabajadores de la educación, sean reconocidos y respetados por la justicia que las leyes determinan.

d)  Por el mejoramiento económico de todos los miembros del sindicato.

e)  Por la participación del magisterio en la orientación y encauzamiento técnico de la educación nacional.

f)  Por el impulso y coordinación de la investigación científica como un medio para resolver algunos de los más importantes problemas de orden económico y social del país.

g)  Por la construcción del Hospital General de Concentración Nacional, como base para la organización y mantenimiento de un servicio médico moderno y eficiente, para la atención de los miembros del sindicato y sus familiares. Se aprobó también que el nuevo organismo sindical tenga como lema el siguiente: "Por la educación al servicio del pueblo", y se celebren congresos. Según consigna la historia de la propia organización.

 

Sindicato y partido

“Somos un sindicato poderoso, pero no por ello prepotente. Debemos ser un sindicato unido, pero –no más–  pretendidamente uniforme. Debemos garantizar la autonomía e independencia sindical, reconociendo que no estamos al margen de la sociedad y sus leyes. Debemos profundizar la democracia, considerando, respetando y aceptando la pluralidad y libertad política e ideológica de quienes lo integramos”, manifestó categórica Elba Esther Gordillo Morales, el 15 de mayo de 1989.

Durante el primer mensaje que envió al millón 200 mil afiliados a su organización dijo “este día que la sociedad dedica a testimoniar su reconocimiento a nuestra labor, adquiere una mayor significación para los trabajadores de la educación, porque puede y debe representar un hito en la historia de la educación y en la historia de nuestro sindicato. A partir de hoy asumimos con mayor congruencia nuestra doble y delicada función: Educador/trabajador.

Existe la gran oportunidad de iniciar un proceso para redefinir nuestra causa educativa y nuestra causa sindical ante las nuevas condiciones del país y del mundo”.

Ante lo mencionado, los acontecimientos de las últimas semanas son síntoma indudable de un fenómeno que se incubó en la última década, (la caída de Carlos Jonguitud), por lo tanto, de una etapa que ya concluyó, y el inicio de otra que, en la convivencia plural, comienza a perfilarse.

Los sucesos en que hemos estado involucrados han tenido un carácter crítico y decisivo, no sólo en lo interno de nuestra organización sindical, sino en su trascendencia a la vida social y política del país.

En los últimos años no se acertó a dar cabal solución a algunos de los problemas que nos aquejaban, adoptándose medidas que siempre tuvieron una eficacia transitoria.

Ahora, la voluntad existe para lograr soluciones a fondo.

La posibilidad de hacer avanzar la democracia al seno del  Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación quedó atrapada en una compleja red de intereses.

La democracia está ahora en el centro de la discusión política. Es eje medular de la modernización del México contemporáneo. Estamos asistiendo a un movimiento generalizado de amplios sectores de la sociedad nacional que enarbolan demandas de reivindicación económica, social y política en una especie de interpelación de la sociedad civil al Estado.

Agregó hace 23 años la lideresa que “los trabajadores de la educación no podemos abandonar el compromiso social con México, con su juventud y su niñez.

México enfrenta, unido y cohesionado –aunque no exento de conflicto – su ingreso a los umbrales del próximo siglo (XXI); no se pueden desconocer los cambios profundos en la economía ni los cambios sustanciales que se observan en los escenarios políticos.

México está cambiando, y nosotros, junto a los otros sectores, tenemos la posibilidad de abanderar y ser protagonistas del cambio. Por lo mismo, estamos obligados a entender y a ubicarnos en la nueva realidad que se nos presenta”.

Somos, de hecho, partícipes de ello.

La modernización abre nuevos cauces para el desarrollo social. Debemos estar a la altura de los nuevos acontecimientos y de las circunstancias, creando nuevas formas de participación sindical y generando diferentes opciones para todos los agremiados.

Debemos mantener fortalecida la unidad de los trabajadores de la educación en el marco de la pluralidad, para contribuir en la modernización de las estructuras económicas y políticas del país.

Estamos frente a un reto sindical y político al mismo tiempo. Podemos avanzar mucho, pero también podemos no hacerlo. Todo estriba en construir una nueva voluntad colectiva. Transformar y democratizar significa proceder a cambiar formas obsoletas, atacando en el camino los problemas estructurales y coyunturales que nos han afectado. No podemos retornar ni estancarnos. Debemos proseguir.

El sindicato somos todos los trabajadores de la educación, es un patrimonio colectivo e histórico. Es uno de los mejores instrumentos que la clase trabajadora ha creado para defender y mejorar el salario, las prestaciones y demás derechos laborales y profesionales.

En consecuencia, todos debemos opinar, deliberar y, sobretodo, decidir la estrategia, las tácticas y métodos más eficaces para conseguir y establecer las demandas y los objetivos a largo, mediano y corto plazos. La representación asume la responsabilidad de orientar y dirigir al sindicato en sus diversas luchas; quien decide es la base.

No es fácil implementar los mecanismos que garanticen este proceso, dada la magnitud de nuestra organización. Por ello, a partir de esta fecha iniciamos un proceso de consulta y recepción de opiniones que se divulgarán entre todos los trabajadores de la educación para encontrar y establecer en la declaración de principios y en los  estatutos, las prácticas sindicales que fortalezcan una sólida y amplia unidad en un marco de madura pluralidad política e ideológica, que garanticen un pleno ejercicio de la autonomía e independencia sindicales.

Sobre su gestión al frente de la organización dijo “debe entenderse que mi papel en la Secretaría General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, es sólo un medio en una fase de transición, para reestructurar y avanzar en la democratización y fortalecimiento de nuestro sindicato. Esta idea corresponde a una añeja aspiración personal y además, es sentir generalizado de mis compañeros”.

Por esto mismo, tendremos que revisar los procesos y métodos electorales y corregir lo necesario en los estatutos, de tal suerte que no existan más asambleas irregulares ni selecciones "desde arriba", sino el pleno respeto a la voluntad y decisión de los trabajadores de la educación.

“En mi opinión, no debemos reproducir en el interior de nuestro sindicato la lucha que afuera libran las facciones por el poder político, sin que tal sea un obstáculo para que cada uno de los miembros de nuestra organización tenga la absoluta libertad de militar o no en las corrientes tendencias o partidos políticos de su interés o preferencia”.

Fue categórica al afirmar en aquel momento: “De ninguna forma puede ser que la representación sindical en todos sus niveles sea motivo de negociaciones de carácter partidario. La presencia de un gran número de grupos al interior del sindicato no atestigua por sí misma la existencia del pluralismo, sino sólo una no deseable tendencia a la fragmentación sindical”.

Sobre las finanzas de esa organización en aquella época dijo “asumo el compromiso de revisar exhaustivamente la situación patrimonial de nuestra organización y su destino. A la vez, me comprometo a establecer mecanismos transparentes en su manejo y distribución”.

El 7 de julio de 2007, en una sesión privada del consejo del sindicato se aprobó nombrarla como presidenta por un periodo "indefinido" y "voto de confianza" para que designe en sus cargos a los secretarios generales seccionales.

En febrero de 2012 trascendió que el sindicato a su mando recibió en el periodo 2000-2009 más de 1,138 millones de pesos por parte de la SEP por concepto de "cuotas sindicales"; el manejo y destino final de estos recursos es legalmente discrecional.

 

 

Perspectiva democrática del Panal-SNTE

El primero de septiembre rinde protesta el nuevo Congreso de la Unión, integrado por 500 diputados federales y 128 senadores de todas las fuerzas políticas registradas, incluidos los que representan al Partido Nueva Alianza; en Morelos rinden protesta 30 diputados locales, el Panal estará representado por Erika Hernández Gordillo, (familiar de Elba Esther Gordillo), quien formó parte del vínculo que ésta organización construyó con el Partido Revolucionario Institucional, por gestion del también diputado local Matías Nazario; en la dirigencia estatal participa Maria Eugenia Ocampo Bedolla de la sección XIX, quien anunció que entre el próximo 15 al 20 de septiembre, se realizará el festejo del día del maestro (15 de Mayo), con la rifa de 20 vehículos compactos en las 7 regiones magisteriales.

A partir del primero de enero de 2013, el Panal gobernará el municipio de Totolapan, con Jesús Alfaro.

El Partido Nueva Alianza como organización política logró conservar el registro federal y local; en lo nacional participó de forma individual y mantuvo el registro, en lo estatal también lo conservó, siendo el partido con menor participación.

Como organización sindical, representa los intereses de más de un millón 200 mil afiliados en todo el territorio nacional, e incluso desde hace 23 años, no logra desarrollar una reunión gremial que les permita discutir sobre la permanencia o no de su actual esquema de representación gremial; la ley respeta la “autonomía” de los sindicatos, su dirigente “juega” con sus expresiones en los medios de comunicación y advierte que “revisa su permanencia” y que está al pendiente de que los derechos, las conquistas y las libertades de los maestros no se “afecten” por los cambios sexenales o de partidos en el gobierno.

Como gremio, el SNTE en Morelos está integrado por poco más de 25 mil educadores, no todos simpatizan ni participan en el Panal, un importante número de profesores de Morelos en el 2008, se enfrentaron a la determinación de su dirigencia nacional de involucrarlos en un proyecto de “elevación de la calidad de la educación”, realizaron una movilización que se prolongó por varios meses y en la elección de 2009, públicamente anunciaron que votarían en contra del Partido Acción Nacional, fueron un factor importante para el triunfo del PRI en aquella elección en Morelos; mientras que en el estado de Puebla, durante la última elección para gobernador, fueron un factor que impactó en la salida del gobierno, luego de más de 80 años del PRI de la gubernatura.

En el pasado proceso electoral de Morelos, la propia Maria Eugenia Ocampo Bedolla, ya como dirigente de la sección XIX del SNTE y como integrante de la dirigencia del Panal, apoyó la candidatura de Amado Orihuela Trejo como gobernador de Morelos; a su vez, el 26 de junio cuando se conoció que estaba registrada la familiar de la líder sindical, la diputada del PRI Lilia Ocampo Ibarra, integrante de la disidencia magisterial lamentó, " es un acuerdo que desafortunadamente hoy el PRI ha hecho con nueva alianza… Se tendrá que ver también más adelante, las posibilidades de hacer o no hacer alianzas, con qué partidos y con qué partidos no”.

La aprobación de una ley de partidos que reintegre a los militantes la potestad sobre cada una de esas organizaciones y lo obligue a cumplir con compromisos de transparencia y legalidad en sus contiendas internas es un pendiente de la reforma política.

Otro pendiente para la próxima legislatura, es la revisión de la legislación laboral que recupere para los agremiados la propiedad financiera y de representación de esas organizaciones, ya que ambos proyectos impactan en la posibilidad de que en los planteles se incluya y discuta la democracia.

Un abrazo mi querido Carlos Reynaldos, donde quiera que te encuentres, seguro estás cuestionando.

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