Finalmente, y con intervención de fuerzas especiales de Estados Unidos, la autoridad mexicana actuó contra el líder de una organización del narcotráfico con gran presencia en el territorio nacional, a unos meses —precisamente— de la inauguración del Mundial de Futbol 2026 en la capital del país.
Fueron muchos años de inacción y complacencia oficial —sin gran explicación— las que permitieron a ese grupo criminal expandirse y marcar pauta en varios ámbitos de la vida nacional.
El gobierno de Estados Unidos declaró como grupo terrorista a ese cártel del narcotráfico en México y finalmente se implicó de manera decisiva en un asunto de seguridad regional, según su cálculo.
Mientras tanto, la inestabilidad en Jalisco, una de las sedes del Mundial, pone en alerta a la FIFA.
