De alguna forma, un elevado número de cámaras de videovigilancia que se colocan en domicilios particulares viola la normatividad actual al captar imágenes fuera de los límites de su propiedad.
No obstante, ese aspecto ha permitido que algunos hechos delictivos que son captados por estas tecnologías sean esclarecidos o abonen a la investigación.
Conectar estos dispositivos —instalados en domicilios privados— al C5 estatal es positivo, aunque la tecnología no siempre puede ser compatible.
Dotar esa infraestructura de una mejor tecnología para captar placas de vehículos o elementos con mayor detalle sería tanto como reemplazarla por completo, lo que significaría un impacto presupuestal significativo, pero indudablemente resultaría muy benéfico.
