Mientras las voces se dividen en torno a la situación que prevalece en Venezuela, con apoyo del régimen mexicano a su semejante en ese país, millones de venezolanos en diversos rincones del mundo celebraron la caída del dictador Nicolás Maduro.
En México, las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca el 28 de diciembre pasado no tuvieron la misma solidaridad por parte del sistema; y el acontecimiento no generó las mismas enérgicas condenas por la corrupción detrás de los hechos, como tampoco la tragedia nacional de los desaparecidos ni la criminalidad que enluta a familias mexicanas día con día, incluido el asesinato del alcalde michoacano Carlos Manzo en noviembre del año pasado.
Las posiciones sociales se confrontan en relación con la geopolítica global, mientras México vive un presente en el que la filosofía política está por delante de los mismos intereses de la gente.
