Los colores de octubre y noviembre

Por  Martes, 01 Noviembre 2016 05:37

Me encantan estos días de octubre y noviembre. Sin duda alguna es la temporada del año que más me gusta, cuando se están acabando las lluvias y las flores silvestres empiezan a aparecer. Los colores del otoño son fabulosos e inspiradores.

 El cambio de las estaciones del año no es tan notorio aquí como en países fríos, como mi país natal: Inglaterra. Sin embargo, en octubre cada año aquí en México los cambios son de llamar la atención por ser tan coloridos y representativos del ciclo de la vida de la naturaleza y de nuestra presencia en la Tierra.

Seguramente todos nos hemos dado cuenta, estamos viendo no sólo las flores silvestres sino muchas más que están en venta para el Día de Muertos. Lo que tienen en común son sus muchos diferentes tonos de naranja y amarillo. Estoy hablando principalmente de las diferentes variedades de la flor tan ligada a esta tradición de muertos: el cempaxúchitl. Además, estamos viendo manchas de blanco puro gracias a los árboles conocidos como cazahuate, que ya están pintando nuestro paisaje. El pasquis es otra planta o arbusto que ya empieza a llenarse de flores blancas en estas fechas, aunque están floreando muy temprano este año.

Otro aviso que ya estamos en otoño es la cantidad de telarañas que aparecen por todos lados, dentro de la casa, en el jardín, en la calle. Nos damos cuenta cuando sentimos sus hilos tenues en nuestras manos o cara; nos volvemos parte del tejido de las muchas arañas cuyo trabajo es constante y precioso. No sólo atrapan insectos sino a nosotros también…

Las telarañas y las flores son señales de algo mucho más profundo que forma una parte importante de nuestro año: el Día de Muertos. Mucha gente se disfraza en estas fechas y en las redes sociales se ve el esfuerzo por aparecer vestido como un personaje favorito, con maquillaje exagerado para salir bien en las fotos. En los canales de televisión y de internet pasan muchas películas de terror, todo con el fin de cultivar un miedo a la muerte y espantar a los espíritus malignos.

Sin duda alguna las calacas y los esqueletos que vemos en estas fechas, son parte esencial de una tradición muy bonita y llena de significado. El Día de Muertos es la ocasión de dedicar tiempo y cariño al montaje de una ofrenda, cuando recordamos a nuestros parientes y amigos, a quienes extrañamos mucho. Les rendimos honores con fotos, su comida favorita, dulces en forma de cráneos y calacas, bebidas y, por supuesto, los maravillosos colores y olores del cempaxúchitl, mezclado con el incienso del copal.

Esta tradición, que se celebra mucho en nuestro estado de Morelos, es una celebración no sólo de la muerte sino también de la vida. La vida de los seres que ya no están con nosotros es causa de celebración, no tanto de tristeza. Y esto es porque su vida significa mucho. A nosotros nos dieron vida, nos enseñaron cómo vivir, nos inculcaron sus valores, nos educaron… Aprendimos de ellos esta tradición de rendir honores a nuestros difuntos y apreciamos mucho el regalo de la naturaleza que forma parte tan característica de la ofrenda.

Los colores asociados con el otoño y el Día de Muertos son alegres, llenos de vida. Nos recuerdan que, gracias a la lluvia abundante que recibimos este año, la vida sigue, las plantas están felices y los árboles silvestres bien regados para soportar la temporada de sequía. Estos días de celebración son importantes no sólo para acordarnos de la gente que ya no está aquí, sino además por la fuerte afirmación que la vida sigue adelante.

Rosalind Pearson

Sitio Web: ecologiaentusmanos.blogspot.com Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.