Coatlán del Río.- En medio del abandono de huertas en la región, la familia Mendiola Franco se mantiene como una de las pocas que preserva la tradición del corte y comercialización de frutas como mango, mamey, chico, anona y caimito, productos característicos del municipio.
Teresa Mendiola, quien atiende un puesto sobre la avenida Morelos –en el tramo de la carretera Alpuyeca-Grutas–, explicó que esta actividad ha sido parte de su vida familiar, ya que tanto su padre como su esposo se dedican al corte de fruta en huertas locales.
Detalló que entre los principales productos que trabajan se encuentran mango, chicozapote, anona, guanábana, caimito y mamey, los cuales son comercializados tanto en el municipio como en distintas zonas del Estado de México, donde han logrado posicionar su producto gracias a su calidad.
Reconoció que en años recientes muchas huertas han sido abandonadas, lo que ha reducido la producción local; sin embargo, señaló que su familia ha optado por rescatar predios con árboles frutales para mantener activa la cosecha y evitar la pérdida de esta actividad tradicional.
“Somos familia de cortadores, eso permite ahorrar costos de cosecha y poder buscar un mejor precio de la fruta”, expresó, al destacar que la venta directa en su punto ubicado antes de llegar al zócalo municipal les permite ofrecer precios accesibles y producto fresco.
Finalmente subrayó que las condiciones climáticas y la calidad de la tierra en Coatlán del Río favorecen la producción de fruta de alta calidad, por lo que insistió en la importancia de impulsar y conservar esta actividad, que forma parte de la identidad productiva de la región.





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