Oscar Cabrera nació en Los Reyes de la Paz, Estado de México, en septembre de 1992, pero desde niño vive en Yautepec, Morelos. Es en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) donde se graduó con mención honorífica como licenciado en artes plásticas.
Es también en Yautepec donde absorbe la tradición que a menudo encontramos en su obra: el carnaval y la danza de los chinelos, porque no es posible olvidar que es allí donde nace la tradición con la cual sus pobladores autóctonos ridiculizaban a los españoles que los tenían sometidos.
El primer registro que se tiene de la danza se originó en Tlayacapan, actual estado de Morelos, según su Archivo Histórico Municipal: es un documento con el sello de "Jefatura Política, Distrito de Yautepec" y número 181, enviado de Yautepec al entonces Presidente Municipal de Tlayacapan.
En Tlayacapan el carnaval se vive con intensidad. Finalmente, en Yautepec se adopta también el traje de chinelo. Con el tiempo, esta práctica se ha extendido y hoy día se puede apreciar el brinco de los chinelos en todo el estado, convirtiéndose en un símbolo distintivo de Morelos.
Muchos jovenes de su generación han vivido esta tradición, pero no todos son artistas y no todos han tenido la sensibilidad para dignificarla a travéz del arte, como lo hace Cabrera,
La obra de Oscar Cabrera muestra el uso certero que el artista nos ofrece de las diferentes técnicas de las artes plásticas. Dibujo, pintura, grabado y arte textil son los medios de los cuales se sirve para expresar el rico contenido de su obra.
Su obra aborda los conceptos de identidad, fragilidad y memoria colectiva, entrelazando imágenes del archivo familiar y/o recreando escenas surrealistas atemporales que emulan la teatralidad, las puestas en escena y la composición, a menudo barroca, que con frecuencia se basa en la tradición de los chinelos, tan mexicanos, tan morelenses.
La obra de Cabrera escapa a toda clasificación ortodoxa: un artista libre de encasillamientos. Puede ser surrealista, neorrealista e, incluso, realista, para expresar lo que el discurso plástico le pide, sin aceptar los límites que ceñirse a un estilo le impondrían. Lo mismo sucede en su uso de los materiales, donde además de los medios tradicionales, como el óleo, nos muestra que también se puede componer una obra con lentejuelas y chaquira.
Su arte ha sido expuesto en Colombia, Perú, España, Turquía, Austria y en diferentes museos y galerías de México, siempre reconocido como un gran artista mexicano.
Esta magnífica obra estará expuesta en el Museo de la Ciudad y la exposición será inaugurada el jueves 16 de abril. ¡Mi sugerencia es que no se la pierdan!


