Estudiantes en protesta anuncian que se mantiene el paro en dicha unidad académica y afirman que consulta realizada no consideró a la mayoría de alumnos.
En respuesta al llamado de la administración de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática (FCAeI) al regreso a clases virtuales, la denominada Comunidad y Resistencia Estudiantil de esta unidad académica afirmó que se mantiene el paro activo y que la consulta realizada no consideró a la mayoría de los estudiantes de esta unidad académica de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
En un documento que circula en redes sociales, se informa que el paro se mantiene activo ante la necesidad de garantizar condiciones reales, verificables y sostenibles en materia de seguridad para todos los integrantes de la comunidad universitaria.
Advierten que el paro continuará hasta que se atiendan de manera integral, efectiva y verificable las demandas en materia de seguridad; se establezcan mecanismos claros de seguimiento, cumplimiento y rendición de cuentas y se garantice la participación directa, informada y vinculante de la comunidad estudiantil en la toma de decisiones.
Respecto de la reanudación de actividades, el documento señala que la comunidad estudiantil no ha sido consultada de manera directa, amplia ni de manera representativa para tomar decisiones.
Manifiestan preocupación por la realización de una consulta en condiciones que aseguran fueron irregulares y carentes de claridad y transparencia, “en las que no se consideró a la totalidad de la comunidad y en cuyos resultados se ha omitido la postura de un sector significativo de la misma, lo que impide considerarlo como un mecanismo válido para definir el rumbo del movimiento”.
Expresan su desacuerdo con la ejecución del plan integral de seguridad, “el cual ha sido firmado sin el conocimiento, la participación ni el consentimiento de la comunidad estudiantil, lo que vulnera los principios de inclusión y representatividad”.
Se reitera que no retomarán actividades académicas, ni en modalidad presencial ni virtual, al señalar que la implementación de clases virtuales no constituye una solución de fondo, sino que minimiza las necesidades y demandas legítimas de los estudiantes, “desviando la atención de los problemas estructurales que dieron origen al paro”.
Subrayan que su postura no responde a una negativa del diálogo, sino a la falta de procesos efectivos de consulta, validación y respeto a la posición colectiva de la comunidad estudiantil al considerar que la ausencia de estos elementos impide avanzar hacia acuerdos legítimos y sostenibles.
Concluye su documento con una gráfica que representa que un 93 por ciento de los estudiantes mantiene su postura de resistir el paro de labores y un 7 por ciento a favor de regresar a clases, sin embargo, no dan a conocer el número de participantes, la fecha de realización, ni la metodología aplicada.
