Empresarios piden vincular videocámaras con corporaciones de seguridad y reforzar rondines.
Empresarios del sector restaurantero en Cuernavaca solicitaron fortalecer la coordinación con las autoridades para vincular los sistemas de videovigilancia de los establecimientos con las corporaciones de seguridad pública, además de reforzar los rondines en horarios estratégicos, con el fin de brindar mayor tranquilidad a clientes y trabajadores.
Durante una reunión del gremio, la seguridad se posicionó como uno de los principales ejes de discusión ante el impacto que la percepción de inseguridad ha tenido en la actividad económica y el cierre de diversos negocios en la capital morelense.
Javier Ortuño, propietario del restaurante Emilia, señaló que el sector busca trabajar de manera coordinada con las autoridades, no desde la confrontación, sino mediante propuestas concretas que permitan recuperar la confianza de los comensales.
“Lo que necesitamos es que la gente se sienta segura de salir a cenar, de convivir en familia y de disfrutar la ciudad”, afirmó.
Entre las acciones planteadas destaca la posibilidad de enlazar las cámaras de seguridad de restaurantes y hoteles a los sistemas de monitoreo oficiales, así como establecer rondines policiales en horarios de mayor afluencia, principalmente durante comidas y cenas.
El empresario reconoció que la inseguridad es un problema que afecta a diversas entidades del país, sin embargo, sostuvo que ello no debe frenar la actividad económica ni el desarrollo del sector turístico y gastronómico.
En este contexto, los restauranteros acordaron cerrar filas para fortalecer la colaboración interna y proyectar una imagen de unidad que genere mayor confianza entre visitantes locales y foráneos.
Ortuño admitió que la situación ha complicado la organización de eventos musicales y culturales, debido a la disminución en la asistencia, lo que repercute directamente en la rentabilidad de los negocios.
Ante este panorama, algunos establecimientos han reforzado sus propios protocolos de seguridad mediante la instalación de sistemas de videovigilancia, personal en accesos y estrategias de prevención que no afecten la experiencia de los clientes.
El empresario reiteró que el llamado es a la cohesión del gremio y a la suma de esfuerzos con las autoridades para garantizar condiciones que permitan a las familias salir con tranquilidad.
“Hoy más que competencia, necesitamos unidad para rescatar el sector y demostrar que Cuernavaca sigue siendo un lugar para convivir y disfrutar”, concluyó.
