Conservación de archivos y atención de quejas contra personal administrativo y jueces son rubros con retraso que requieren presupuesto específico, afirma el titular del Órgano de Administración Judicial.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) enfrenta rezago en rubros como la conservación de archivos, al grado de que en algunos se encontraron gusanos y otros están destruidos. Además, se requiere atender más de 200 quejas contra personal administrativo y jueces. Por ello se busca redirigir recursos para atender diversas necesidades, pero legalmente la reducción de salarios de magistrados no sería una opción.
Así lo expuso el presidente del Órgano de Administración del Poder Judicial y representante del Poder Ejecutivo en esa instancia, Javier García Tinoco, quien, por otro lado, comentó que los salarios de magistrados que se han publicado en redes y que han sido criticados por ser elevados fueron establecidos anteriormente y por ley no hay posibilidad de reducción.
En entrevista, dijo que sería necesario que en el estado se impulsara una reforma local para armonizar el marco normativo a la reciente reforma federal que elimina las llamadas “pensiones doradas”, pues la modificación constitucional se habría aprobado en el contexto de pensiones federales. Además, la forma en que se redacte estaría en manos del Congreso local.
Respecto a las críticas de una organización social y de redes sociales sobre elevados salarios de magistrados dijo que ya están aprobados en el presupuesto y al llegar como integrante del Órgano de Administración, el rubro ya estaba considerado y aprobado por el Legislativo.
“Hay diferencias entre el salario bruto y neto, además se manejan varias versiones, incluyendo prestaciones, impuestos… El presidente gana –según el último dato que tengo– 140 mil pesos”, expuso.
“En materia jurisdiccional hay un principio que sí protege a los juzgadores; la irreductibilidad de sus prestaciones es algo que la Corte ha resuelto desde años atrás”, abundó.
Mencionó que el órgano administrativo tiene muchas tareas administrativas que no se ven, que se realizan, pero se dejaron de hacer. Como ejemplo, refirió que en el archivo de Puente de Ixtla se encontraron gusanos y hay cinco centros de depósito de archivos, pero no se conoce en qué condición están. En el archivo ubicado en la calle Francisco Leyva de Cuernavaca se calcula que hay dos millones de expedientes, pero no hay inventario y para todo el archivo hay nueve personas y hay documentos que datan desde los años 1920-1922.
Además, hay tareas como la implementación de la reforma en materia civil y familiar que estaban desatendidas, la capacitación, no hay carrera judicial, no hay formación y no era atendido por la junta de disciplina. “Se requiere de personas de tiempo completo que se dediquen a diversas tareas porque funcionamos como tribunal de disciplina aparte de las tareas administrativas”, anotó.
Añadió que hay cerca de 200 quejas administrativas y les han llegado 150 nuevas en la visitaduría relativas con el actuar de personal administrativo y juzgadores en la emisión de resoluciones, en el actuar judicial, con inconformidades diversas como el mal uso de un vehículo, resoluciones sin elementos, la pérdida de expedientes, entre otros rubros.


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