Por cuarta ocasión, estudiantes, colectivos ambientalistas y ciudadanos se manifestaron en la ciudad de Puebla en contra del proyecto del Cablebús impulsado por el gobierno estatal.
La movilización se llevó a cabo este lunes a las 14:00 horas, pese a la lluvia, y reunió a universitarios, organizaciones y vecinos preocupados por el posible impacto ambiental de la obra.
La marcha inició en el Polideportivo del Parque Ecológico, sobre la calle 24, y avanzó hasta el Zócalo de Puebla. Durante el recorrido, los asistentes expresaron su inconformidad con consignas en defensa de las áreas verdes y en rechazo al proyecto.
En la protesta participaron colectivos como Savia Urbana, Agenda Ciudadana y Alas Urbanas, además de estudiantes de la BUAP, integrantes de Cacerolazo y habitantes de colonias cercanas a parques que podrían verse afectados, entre ellas Agua Azul, Parque Ecológico, Parque Juárez y Amalucan.
Durante la movilización, una activista explicó que la manifestación no responde a intereses políticos, sino a la preocupación por el impacto ambiental y la falta de información clara sobre el proyecto y sus posibles consecuencias.
Los manifestantes reconocieron la necesidad de mejorar el transporte público en la ciudad, pero insistieron en que las soluciones no deben implicar la afectación de áreas verdes ni la tala de árboles maduros.
El proyecto del Cablebús en Puebla contempla la construcción de cuatro líneas como parte de un sistema de transporte masivo para mejorar la movilidad y reducir tiempos de traslado.
Según información oficial, la primera etapa tendrá una inversión de mil 515 millones de pesos y se estima que atenderá hasta 90 mil usuarios diarios, con cabinas para 10 personas equipadas con medidas de seguridad y conexión a internet.
Las estaciones conectarían zonas de alta densidad poblacional con puntos como el Parque Biblioteca, la Unidad Deportiva Mario Vázquez Raña, el Parque Juárez, el Parque Ecológico y el CIS Angelópolis.
Tras ajustes técnicos, el gobierno estatal informó que el impacto al arbolado se redujo a alrededor de 116 ejemplares, en comparación con una propuesta inicial que contemplaba intervenir casi mil árboles. Como medida de mitigación, se prevé un programa de reforestación.
La obra está a cargo de la empresa austriaca Doppelmayr, especializada en sistemas de transporte por cable. Mientras tanto, los colectivos ambientalistas señalaron que continuarán las movilizaciones para exigir mayor transparencia y la protección de las áreas verdes.


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