En México existen más de 4 mil 500 fosas clandestinas donde se han localizado más de 6 mil 200 cuerpos y 4 mil 600 restos humanos, aunque las cifras varían entre autoridades y no hay registros públicos claros sobre las fosas comunes ni sobre los lugares donde el Estado guarda cadáveres sin identificar, alertaron especialistas este martes.
La Plataforma Ciudadana de Fosas reporta que la magnitud de la crisis forense es difícil de determinar debido a discrepancias entre los registros de la Fiscalía General de la República (FGR), las fiscalías estatales y los medios de comunicación.
Entre 2006 y 2024, las fiscalías estatales registraron 5 mil 532 fosas clandestinas, mientras que la FGR solo reconoció 630, una diferencia de 4 mil 902 sitios.
Durante el mismo periodo, las fiscalías estatales informaron la exhumación de 6 mil 998 cuerpos y 6 mil 122 fragmentos de restos humanos, concentrados principalmente en Jalisco (1,120 cuerpos), Sonora (894) y Guanajuato (506).
Sin embargo, registros periodísticos documentaron 3 mil 637 fosas y 8 mil 541 cuerpos, lo que indica que parte de los hallazgos no se habría registrado oficialmente.
Especialistas señalaron inconsistencias notables, como la disminución de fosas reportadas en Guerrero entre 2023 y 2024 y la gran diferencia de reportes en todo el país: la FGR informó 18 hallazgos en 2024, mientras que las fiscalías estatales registraron 786.
El análisis evidencia que miles de cuerpos permanecen bajo resguardo del Estado en fosas comunes, panteones ministeriales y morgues.
Colectivos como Regresando a Casa Morelos denuncian que las familias enfrentan una negativa sistemática de información sobre estos lugares, lo que consideran un tipo de desaparición forzada al ocultar datos sobre la ubicación y cantidad de cuerpos.
México acumula más de 133 mil personas desaparecidas desde la década de 1950, y alrededor de 72 mil restos humanos permanecen sin identificar, según cifras oficiales.
