La Fiscalía General de la República (FGR) señaló que el exceso de velocidad es la principal línea de investigación sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Nizanda, Oaxaca.
La fiscal Ernestina Godoy informó que los peritajes realizados determinaron que el tren circulaba a 65 km/h en la curva donde ocurrió el accidente, cuando el límite permitido era de 50 km/h.
Además, en tramos rectos, la locomotora alcanzó velocidades de hasta 111 km/h, sobrepasando el límite de 70 km/h.
Según Godoy, se revisaron todos los documentos normativos y técnicos relacionados con la operación del tren, incluyendo inspecciones en áreas como criminalística, seguridad industrial, tránsito terrestre, ingeniería mecánica y eléctrica, y telecomunicaciones. También se evaluó la información de la caja negra de la locomotora.
La fiscal aseguró que las inspecciones posteriores al accidente no detectaron daños en la infraestructura de la vía ni fallas en los componentes del tren, que cuenta con dos locomotoras y cuatro vagones, con un peso aproximado de 400 toneladas. Esto indica que el funcionamiento del tren era adecuado y no presentaba riesgos según la normativa.
Sobrevivientes del accidente documentaron en redes sociales el mal estado de algunos durmientes en la zona del descarrilamiento.
Hasta ahora, solo la familia Iglesias Temich ha presentado una denuncia ante la FGR contra las empresas COMSA Infraestructuras, Grupo Constructor Diamante y Daniferrotools por lesiones y posibles irregularidades en la operación del servicio.
