La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el traslado de 37 personas vinculadas con organizaciones criminales al gobierno de Estados Unidos fue una decisión soberana del Estado mexicano y negó que haya sido parte de alguna negociación con el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la llamada que sostuvieron la semana pasada.
Durante su conferencia matutina, explicó que la solicitud provino del Departamento de Justicia de Estados Unidos, pero subrayó que la determinación se tomó tras un análisis del Consejo Nacional de Seguridad, priorizando la conveniencia y seguridad de México.
“Fue a solicitud del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Que es muy importante, aclarar la decisión que se toma en el Consejo Nacional de Seguridad, se analiza, y es una decisión que es, lo primero, conveniencia para México, aunque pidan lo que tengan que pedir. Es una decisión soberana”.
No hay precedente reciente de un gobierno mexicano que haya cedido tanto como el actual
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) January 21, 2026
Se envió a la GN a la frontera
Se concedió lo solicitado en el Tratado de Aguas
Y se entregaron 37 presos más en bandeja; ya van 92
Pero Sheinbaum insiste en llamarlo “decisión soberana” pic.twitter.com/lLQ1bwh7Av
El martes, el gobierno federal informó sobre el envío de estos 37 presos desde distintos centros penitenciarios del país, al considerarlos una amenaza real para la seguridad.
Entre los trasladados se encontraban líderes regionales del Cártel del Noroeste, de los Beltrán Leyva y del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Asimismo, recalcó que la medida respondió a criterios de seguridad nacional y de seguridad pública.
“Es importante para el país en términos de su seguridad nacional, en términos de la seguridad pública. Es decir, se pone primero a México por encima de todo, aunque pidan lo que tengan que pedir”, sostuvo.
Sheinbaum rechazó que la acción haya sido resultado de presiones externas o de un intento por complacer a Washington, y sostuvo que la política de seguridad y la protección de la soberanía guiaron la decisión.
“Es una decisión soberana. Y se analiza a partir de las consideraciones de la política de seguridad, de la política de seguridad nacional, de protección de la soberanía”.
También precisó que cada caso fue evaluado de manera individual antes de autorizar el traslado y señaló que muchos de los implicados eran extraditables.
Esta entrega representa la tercera realizada durante su administración, iniciada en octubre de 2024, luego de dos traslados previos efectuados en 2025 en un contexto de señalamientos del gobierno estadounidense sobre el combate a los cárteles del narcotráfico en México.
