La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó este jueves agilizar los procesos para garantizar la reparación integral del daño a las víctimas del accidente del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 14 personas fallecidas y varias decenas heridas.
“Lo que le hemos pedido a la Fiscalía en particular es que pueda acelerarse la reparación integral del daño”.
Durante su conferencia de prensa en Morelos, la mandataria destacó que el Gobierno federal está comprometido con que las familias reciban atención y compensación conforme a la ley y a estándares internacionales, sin que ello afecte la profundidad de las investigaciones.
"De nuestra parte les hemos pedido pues que pueda presentarse lo más pronto que se pueda, evidentemente haciendo la investigación profunda que se necesita".
Sheinbaum señaló que, independientemente del resultado de la investigación penal, es prioritario avanzar en la reparación del daño, ya que se trata de un proyecto operado por el Estado, con participación de la Secretaría de Marina y aseguradoras.
“Porque más allá de la causa en particular, es un tren que opera la Secretaría de Marina, pero es parte del gobierno de México y le corresponde una parte a la aseguradora y otra parte, evidentemente, al gobierno”.
La reparación se realiza en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), que mantiene contacto con las familias mientras continúan las indagatorias.
“Entonces, que pudieran acelerar estos procedimientos con el trabajo que está haciendo la Comisión Ejecutiva de Víctimas en lo que sigue la investigación para poder hacer una reparación integral y la CEAV pues sigue en contacto con todas las familias”.
La presidenta también mencionó que las víctimas pueden contar con representación legal si lo desean, aunque no es necesaria para recibir compensación, y advirtió sobre despachos de abogados que buscan un beneficio económico de la indemnización.
"Lo primero es que las víctimas tienen derecho a acercarse a un bufete de abogados, siempre, es su derecho"
El Tren Interoceánico, promovido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador e inaugurado en 2023, conecta el Pacífico y el Atlántico mexicano y se planteó como un proyecto logístico alternativo al Canal de Panamá, aunque ha enfrentado retos de infraestructura, seguridad y oposición de algunas comunidades.
