Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, calificó como un “ensayo bélico provocador y agresivo” las maniobras militares conjuntas que realizan Estados Unidos y Corea del Sur esta semana, y advirtió que podrían afectar la estabilidad en la región. Sus declaraciones fueron difundidas el martes por la agencia estatal norcoreana KCNA.
Los ejercicios anuales, conocidos como “Escudo de Libertad”, comenzaron el 9 de marzo y se extenderán hasta el 19 del mismo mes. Según Kim Yo-jong, estas maniobras reflejan la “habitual política hostil” de ambos aliados hacia Corea del Norte y podrían empeorar la situación de seguridad regional.
De acuerdo con su comunicado, en los ejercicios participan más de 18 mil militares surcoreanos y estadounidenses, y se desarrollan de forma continua en diferentes ámbitos: tierra, mar, aire, espacio exterior y ciberespacio. La funcionaria señaló que esta demostración de fuerza podría provocar “consecuencias terribles e inimaginables”.
También afirmó que las crisis geopolíticas recientes muestran que en las maniobras militares de fuerzas consideradas hostiles no existe una diferencia clara entre acciones defensivas, ofensivas o incluso combates reales.
Por su parte, Estados Unidos y Corea del Sur sostienen que los ejercicios tienen un carácter defensivo y que incluyen escenarios de disuasión vinculados al programa nuclear norcoreano.
Además, señalaron que estas prácticas ayudan a avanzar en los preparativos para la futura transferencia del control operativo en tiempos de guerra desde Estados Unidos hacia Corea del Sur. Se prevé que Seúl complete ese traspaso antes de que termine en 2030 el mandato del presidente surcoreano Lee Jae-myung.
Analistas indican que estas maniobras ocurren en un momento sensible para Corea del Norte, que observa operaciones recientes de Estados Unidos e Israel contra dirigentes de Irán, lo que podría reforzar la dependencia de Pyongyang de su capacidad nuclear.
En este contexto, especialistas señalan que las declaraciones de Kim Yo-jong sobre el poder ofensivo como principal elemento de disuasión reflejan la intención de Corea del Norte de mantener su arsenal nuclear, al considerar que renunciar a él pondría en riesgo la seguridad del país.
Las tensiones se producen poco después del Congreso del Partido gobernante de Corea del Norte realizado en febrero, donde Kim Jong-un afirmó que su gobierno se enfocará en ampliar el arsenal nuclear nacional.
