El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció que llevará al Parlamento una propuesta para ampliar los poderes del Gobierno y establecer restricciones en el uso de redes sociales.
Entre las medidas se incluye la implementación de una edad mínima para acceder a estas plataformas, que se espera pueda aplicarse en los próximos meses, con el objetivo de proteger a los niños de contenido nocivo.
Starmer también propone limitar funciones de las aplicaciones que afecten el bienestar infantil, como la reproducción automática de contenido, y restringir el uso de VPN por parte de los menores para evitar que eludan las medidas de control.
“Ninguna plataforma tiene barra libre”, advirtió Starmer, quien aseguró que los padres y tutores tendrán más apoyo y claridad frente a las “potentes plataformas, diseños adictivos y tecnologías cambiantes”.
Además, el Gobierno planea cerrar el “vacío legal” para obligar a los chatbots de inteligencia artificial a cumplir con las leyes sobre contenido ilegal establecidas en la Ley de Seguridad en Internet, o enfrentar sanciones.
Esta iniciativa se suma a regulaciones similares en otros países, como Australia, que estableció un límite de 16 años para el uso de redes sociales, y recientes propuestas en España, así como medidas en Francia, Dinamarca y Grecia.
Tanto el Partido Conservador como algunas facciones del Partido Laborista han mostrado su apoyo a este tipo de restricciones.
