La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos levantó este miércoles el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso, Texas, ubicado cerca de la frontera con México.
La autoridad informó que todos los vuelos pueden reanudarse con normalidad y que no existe ninguna amenaza para la aviación comercial.
El anuncio se produjo horas después de que la FAA suspendiera todos los vuelos con origen o destino en el aeropuerto por “razones especiales de seguridad”. La decisión dejó varados a numerosos aviones y afectó a miles de pasajeros.
Funcionarios del gobierno señalaron que la prohibición de vuelos en un solo aeropuerto estadounidense no tiene precedentes. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la FAA suspendió todos los vuelos civiles en el país durante varios días, pero no se había aplicado una medida similar únicamente a una terminal aérea.
El cierre impactó a aerolíneas como Southwest Airlines y American Airlines, entre otras, cuyos aviones permanecieron detenidos en el aeropuerto.
El aeropuerto de El Paso, que se encuentra junto al aeródromo militar Biggs Army Airfield y frente a la ciudad mexicana de Juárez, moviliza alrededor de cuatro millones de pasajeros al año.
A mediados de enero, la FAA había advertido a las aerolíneas que actuaran con cautela al sobrevolar México, Centroamérica y partes de Sudamérica debido a posibles riesgos relacionados con actividades militares.
Esa advertencia fue retirada la semana pasada, luego de que el presidente Donald Trump manifestara que Estados Unidos buscaba reanudar los vuelos hacia Venezuela.
En enero, Trump también declaró que los cárteles de la droga controlaban México y sugirió que Estados Unidos podría atacar objetivos en tierra para combatirlos, como parte de amenazas de desplegar fuerza militar contra estos grupos.
