El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó este viernes que su país está dispuesto a negociar con Estados Unidos una salida diplomática al conflicto por su programa nuclear, a pesar de lo que calificó como una falta de buena voluntad previa por parte de Washington. Las declaraciones se produjeron durante una rueda de prensa en Estambul.
Araghchi señaló que Irán rechaza cualquier política impuesta, pero está abierto a un proceso diplomático que sea significativo, lógico y justo, siempre que se respeten sus intereses legítimos y preocupaciones legales. En ese contexto, criticó las contradicciones de Estados Unidos y advirtió que una negociación no puede comenzar bajo amenazas.
El jefe de la diplomacia iraní sostuvo que un ataque militar no es una opción viable y aseguró que los bombardeos realizados en junio pasado por Estados Unidos e Israel no lograron sus objetivos. Añadió que, si se repiten acciones similares, el resultado sería el mismo.
Durante su comparecencia junto al ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, Araghchi dejó claro que los misiles y los sistemas de defensa de Irán no estarán en la mesa de negociación. Subrayó que el país no permitirá injerencias en su seguridad y que protegerá y reforzará sus capacidades militares según sea necesario.
La visita del ministro iraní a Turquía se da en un momento de tensión, con Estados Unidos desplegando una flota militar cerca de Irán. El presidente Donald Trump ha advertido que esas fuerzas están listas para actuar si Teherán no acepta negociar. Turquía, por su parte, se ha ofrecido como mediador entre ambos países.
El debate sobre si el programa nuclear iraní tiene fines exclusivamente pacíficos se mantiene desde hace más de veinte años. En 2015 se alcanzó un acuerdo internacional mediante el cual Irán aceptó limitar su actividad nuclear, pero el pacto se rompió en 2018 cuando Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo y volvió a imponer sanciones.
Tras ello, Irán aceleró su programa atómico hasta alcanzar la capacidad de fabricar una bomba. Los intentos más recientes de retomar las negociaciones fracasaron en junio, el mismo mes en que Estados Unidos se sumó a los ataques israelíes contra instalaciones nucleares iraníes.
