Un tribunal de Corea del Sur condenó este miércoles a la ex primera dama Kim Keon-hee a un año y ocho meses de prisión por corrupción, al hallarla culpable de aceptar sobornos vinculados a la Iglesia de la Unificación. La sentencia incluye además una multa cercana a los 9 mil dólares.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl determinó, en una audiencia transmitida en directo, que Kim recibió en 2022 regalos de lujo entregados por un chamán y miembros de dicha organización religiosa a cambio de favores. Se trata de la primera condena penal contra una ex primera dama en la historia del país.
La pena impuesta es menor a la solicitada por la Fiscalía, que había pedido 15 años de cárcel y una multa superior al millón de dólares. El tribunal solo consideró probada la aceptación de algunos de los bienes señalados por los fiscales.
Kim fue absuelta de los cargos por financiamiento político irregular y por la supuesta manipulación de acciones de Deutsch Motors, distribuidor local de BMW, entre 2010 y 2012. Permanece en prisión preventiva desde agosto.
Pese a la condena, la ex primera dama aún enfrenta otros dos procesos judiciales: uno relacionado con su presunta participación en el reclutamiento de miembros de la Iglesia de la Unificación para afiliarse al Partido del Poder Popular (PPP), y otro por supuestamente recibir regalos de lujo a cambio de favores laborales dentro del Gobierno.
En paralelo, la líder de la Iglesia de la Unificación, Han Hak-ja, y el exjefe de su sede global, Yun Yeong-ho, también están siendo procesados judicialmente, en medio de un mayor escrutinio sobre esta organización, conocida por sus bodas multitudinarias y su influencia política y económica.
El fallo contra Kim se produce pocos días después de que su esposo, el expresidente Yoon Suk-yeol, fuera condenado a cinco años de prisión en uno de los ocho casos judiciales que enfrenta, varios de ellos relacionados con su fallida imposición de la ley marcial en diciembre de 2024, que derivó en su destitución.
