Unos 500 brigadistas fueron desplegados en la zona cordillerana de la provincia de Chubut, en el sur de Argentina, para combatir nuevos focos del incendio forestal que desde diciembre ha arrasado más de 30 mil hectáreas de bosques.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad, informó que alrededor de 330 especialistas se sumaron a las tareas de combate del fuego en el Parque Nacional Los Alerces, uno de los sectores más afectados en el sur del país.
Las altas temperaturas, la sequía vinculada a la escasez de nevadas durante el invierno austral y los cambios intensos en la dirección del viento favorecieron la reactivación de los incendios en distintas localidades de la cordillera patagónica argentina. Hasta el momento no se registraron víctimas humanas.
El fuego en el Parque Nacional Los Alerces se inició a comienzos de diciembre tras la caída de un rayo y ya provocó daños en unas 10 mil hectáreas, de acuerdo con datos oficiales.
En ese contexto, la Administración de Parques Nacionales intervino el viernes pasado la conducción del área, luego de cuestionamientos del gobierno provincial y organizaciones locales sobre el manejo de la emergencia.
Por otro lado, la AFE indicó que otros 170 brigadistas trabajan en Puerto Patriada, cerca de la frontera con Chile, donde el incendio activo desde principios de enero afecta unas 22 mil 300 hectáreas.
Las pericias confirmaron la presencia de gases inflamables en el punto de inicio del siniestro, en una zona donde al comenzar el fuego había más de 3 mil turistas alojados en campings y complejos turísticos.
Además, se reportaron otros cuatro focos de incendio en distintas localidades del sur argentino, la mayoría de ellos bajo control.
Aunque no se lamentaron muertes, los incendios provocaron importantes daños materiales, con viviendas, galpones, maquinaria y áreas productivas destruidas.
También resultaron afectados animales de pastoreo, reservorios de agua y extensas áreas de bosques nativos y coníferas.
