Este jueves, Estados Unidos confirmó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), informó el Departamento de Salud.
La decisión se deriva de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025, el mismo día de su regreso al poder, mediante la cual se emitió un aviso formal para abandonar la agencia de la ONU especializada en salud.
Trump ya había iniciado un proceso similar durante su primer mandato (2017-2021), alegando mala gestión de la OMS frente a la pandemia de covid-19.
En la nueva orden ejecutiva, criticó también el papel de la organización en otras crisis sanitarias, su falta de reformas y su “dependencia política” de algunos países, en alusión directa a China.
El Gobierno estadounidense ha señalado que Estados Unidos pagaba alrededor del 25 % del presupuesto de la OMS, mientras otros países con poblaciones mayores, como China, aportaban menos. Además, destacó que la agencia nunca ha tenido un director general estadounidense y que ha evitado aumentar las cuotas de otros miembros.
Un funcionario del Departamento de Salud indicó que, pese a las críticas a la OMS, Estados Unidos continuará trabajando con otros países y ministerios de salud para mantener relaciones “mutuamente beneficiosas” y respetar la soberanía de todas las naciones.
La participación estadounidense en la OMS data de 1948, cuando una resolución conjunta del Congreso incluyó el derecho exclusivo de Estados Unidos a retirarse del organismo.
Según otro funcionario, dicha resolución no establece la obligación de pagar cuotas pendientes antes de concretar la salida. Por ello, la Administración Trump ha declarado que no pagará los 260-280 millones de dólares correspondientes al periodo 2024-2025.
