Varias personas murieron durante los disturbios registrados la madrugada del jueves en distintas zonas de Irán, en el marco de las protestas más intensas de los últimos tres años por el aumento de la inflación y la caída de la moneda local. Los hechos fueron reportados por medios iraníes y organizaciones de derechos humanos.
La agencia semioficial Fars y el grupo Hengaw informaron de al menos dos muertes en la ciudad de Lordegan, al oeste del país, tras enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Las autoridades también confirmaron una muerte en Kuhdasht, otra ciudad occidental, mientras que Hengaw reportó una víctima adicional en la provincia central de Isfahan.
Las protestas comenzaron el domingo, cuando comerciantes iniciaron manifestaciones contra la gestión gubernamental de la crisis económica, marcada por la devaluación del rial y el fuerte aumento de los precios. Desde entonces, las movilizaciones se han extendido a varias regiones y han derivado en choques violentos.
Según Fars, en Lordegan murieron dos personas durante enfrentamientos con lo que describió como manifestantes armados. Hengaw, por su parte, señaló que las fuerzas de seguridad causaron varias muertes y heridos en esa localidad.
La Guardia Revolucionaria informó que un miembro de la fuerza paramilitar Basij murió en Kuhdasht y que otros 13 resultaron heridos, responsabilizando a los manifestantes de los hechos.
Sin embargo, Hengaw sostuvo que el fallecido, identificado como Amirhossam Khodayari Fard, participaba en las protestas y fue abatido por las fuerzas de seguridad. El grupo también reportó que un manifestante murió por disparos el miércoles en Isfahan. Estas versiones no pudieron ser verificadas de manera independiente.
Otras protestas se registraron el jueves en Marvdasht, en la provincia sureña de Fars, mientras que se reportaron detenciones de manifestantes en Kermanshah, Khuzestan y Hamedan.
La situación ocurre en un momento delicado para el gobierno iraní, con una economía golpeada por sanciones occidentales, una inflación que alcanzó el 42.5% en diciembre y la pérdida de casi la mitad del valor del rial frente al dólar en 2025. A esto se suman recientes tensiones regionales y ataques aéreos contra objetivos iraníes en junio.
Ante las protestas, el gobierno combinó medidas de seguridad con un llamado al diálogo. La portavoz gubernamental, Fatemeh Mohajerani, afirmó que se mantendrán conversaciones directas con representantes de sindicatos y comerciantes, sin precisar detalles.
En los últimos años, las autoridades iraníes han reprimido con firmeza manifestaciones relacionadas con el costo de vida, la escasez de agua, los derechos de las mujeres y las libertades políticas, recurriendo a detenciones masivas y operativos de seguridad.
