El operador del túnel de la Mancha informó que los trenes retomaron su circulación el miércoles en ambos sentidos entre Europa continental y Reino Unido, luego de solucionar durante la noche una falla eléctrica que provocó un día de graves interrupciones en el transporte.
El enlace submarino de 50 kilómetros volvió a operar a plena capacidad, aunque no se precisó la causa del problema.
Pese al restablecimiento, Eurostar advirtió que continuaban posibles demoras y cancelaciones debido a los efectos derivados de las interrupciones del martes.
En su sitio web se reportaban retrasos en los servicios Londres-París, Londres-Bruselas y Londres-Ámsterdam en ambas direcciones, además de cancelaciones en las primeras horas del día.
La suspensión de varias horas del servicio el martes y la cadena de cancelaciones posteriores alteraron los planes de viaje de fin de año de numerosos pasajeros, que buscaron alternativas como vuelos y autobuses.
Ese mismo día, otra falla eléctrica en el lado británico de la infraestructura, relacionada con la ocurrida dentro del túnel, causó importantes retrasos a pasajeros que ya se encontraban a bordo de tres trenes.
Eurostar explicó que un cable de la catenaria cayó sobre un tren que cubría la ruta Londres-París cerca de la entrada al túnel, lo que dificultó las maniobras para mover la unidad con los pasajeros dentro. Además, se registraron demoras severas en dos trenes con destino a Bruselas.
Uno de los viajeros afectados, Ghislain Planque, relató a la cadena francesa BFMTV que su trayecto del martes por la noche, que debía durar menos de 90 minutos, se extendió hasta unas 11 horas.
Durante parte del recorrido, el tren quedó sin suministro eléctrico continuo, lo que dejó a los pasajeros sin calefacción, aire acondicionado y posibilidad de cargar sus teléfonos, además de permanecer en la oscuridad en algunos momentos.
