El primer ministro de Canadá, Mark Carney, presentó el miércoles un paquete de apoyos para las industrias del acero y la madera, afectadas por los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos.
La administración del presidente Donald Trump elevó el gravamen sobre ambos productos al 50%, tras el aumento del mes pasado que dejó los aranceles en 45%.
Carney advirtió que el periodo de integración económica creciente con Estados Unidos “ha llegado a su fin”, señalando que la alta dependencia del mercado estadounidense —más del 75% de las exportaciones canadienses, y aproximadamente el 90% de las ventas de madera, aluminio y acero— se ha convertido en una vulnerabilidad.
El gobierno reducirá del 50% al 20% la cuota de importación de acero proveniente de países sin acuerdos de libre comercio con Canadá, en comparación con los niveles de 2024.
Además, otorgará 500 millones de dólares canadienses adicionales en garantías de préstamos para la industria de la madera blanda y promoverá el uso de materiales canadienses en la construcción.
A partir de los primeros meses del próximo año, Ottawa también subsidiará los costos de transporte ferroviario de acero y madera entre provincias, con el objetivo de fortalecer el mercado interno frente al cierre del acceso estadounidense. Según Carney, estas medidas harán más accesible el transporte de productos nacionales.
Las tensiones comerciales aumentaron después de que Trump suspendiera las negociaciones bilaterales el mes pasado, luego de que Ontario difundiera anuncios televisivos en Estados Unidos criticando los aranceles y citando un discurso de Ronald Reagan.
Carney informó que viajará a Washington el 5 de diciembre para el sorteo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y que planea hablar con Trump ese día.
Añadió que ya sostuvo una breve conversación con el presidente estadounidense y reiteró que Canadá está dispuesto a retomar el diálogo “cuando Estados Unidos quiera reanudarlo”.
