Javier "Chicharito" Hernández  El éxito del número 14 de la Selección Mexicana no cae muy bien en territorio azteca.  Javier "Chicharito" Hernández El éxito del número 14 de la Selección Mexicana no cae muy bien en territorio azteca.
Publicado en Deportes Viernes, 28 Julio 2017 10:15

¿Por qué a los Mexicanos les molesta el éxito del Chicharito?

Escrito por Alejandra Crail

Javier Hernández está escribiendo historia, pero no a todos sus compatriotas les alegra su éxito... ¿qué dice esto de quienes lo critican?

Basta ir a los comentarios de las notas periodísticas que mencionan su nombre para saber que todavía hay muchos mexicanos que no quieren a Javier “Chicharito” Hernández.

Los juicios de los llamados "anti-Chicharito" no han variado desde que el oriundo de Guadalajara debutara hace poco más de una década en Chivas, uno de los equipos más ganadores de México, junto con el América y, por ende, de los más odiados.

Que si Javier es un "tronco", que si "le falta técnica", que si "gana mucho dinero" y está sobrevalorado, así como otras críticas sobre su aspecto físico y unos más ofensivos que –sin sentido– lo llaman con aquella palabra que la FIFA ha prohibido que la afición grite en los estadios (como si alguno de estos dos últimos señalamientos fueran relevantes en su carrera como futbolista); algunos se difunden por la web, otros más se emiten en programas de televisión y otros se publican en los diarios nacionales.

Y es que Javier Hernández ha construido una carrera envidiable, de la cual seguramente veremos muchos frutos más, ahora en su regreso a la Premier League con el West Ham.

¿Pero qué dicen esas críticas de quienes las emiten? ¿Son válidas o son un reflejo de la idiosincrasia del mexicano? Hablamos con algunos expertos que nos ayudan a entender el fenómeno de Javier Hernández, y de paso, comprender un poco más sobre la cultura nacional.

Veamos, "Chicharito" es más alto que el promedio del mexicano (1.64 metros para hombres), mide 1.75 metros, pero le faltan centímetros para alcanzar el promedio de altura de un europeo. Javier tampoco tiene tez blanca ni es rubio ni tiene ojos claros, su físico es más similar al de un mexicano común. Esto, según Héctor Llerena –especialista en la parte de la sociología que estudia las orientaciones y la opinión pública–, provoca que muchos mexicanos no lo reconozcan como alguien exitoso, triunfador, porque inconscientemente es igual a nosotros.

Es irónico, explica el especialista, pero el mexicano tiene muy arraigado su arquetipo de grandeza y esto no le permite apreciar el éxito de un connacional pues no son figuras dominantes con las características de los conquistadores:

“Chicharito no se ve como el patrón, no responde a esa aspiración y aunque se conocen sus triunfos todavía no es nuestro héroe. Esto es algo inconsciente de la sociedad, aquí el físico impacta”.

Este fenómeno está relacionado con otro más psicológico que se observa en diferentes contextos, ya sea dentro de una familia, dentro del ambiente laboral o en un ambiente mediático y más extenso, como en el impacto que una decisión personal tiene en un país.

Javier Hernández es, según esta teoría, el que traicionó al clan, el que dejó la sumisión y lo establecido para romper el esquema ya esperado: un jugador mexicano que tiene una oportunidad en el extranjero y fracasa o bien, pasa inadvertido.

Por el contrario, puede presumir de ser el quinto mejor romperredes en toda la historia de la Premier League, por su promedio de goleo: un tanto cada 130 minutos, 59 goles en 157 partidos en su paso por el Manchester United. También de haber jugado al lado de Cristiano Ronaldo en el Real Madrid; de 39 dianas en su pasado equipo, el Bayer Leverkusen; y de haber sido comprado por el West Ham en 20 millones de euros, unos 413 millones de pesos mexicanos.

“Chicharito pone en duda las capacidades de los demás y expone la tradición mexicana de apego a las cosas, desafía esa comodidad en un ambiente nacional y sobre todo, expone la baja autoestima que tiene la sociedad mexicana”, dice el experto. Hernández, al verse como cualquier otro mexicano, provoca esa envidia que nos hace querer estar en su lugar pero también nos expone a un pensamiento: “yo no podría, no sé por qué él puede”. Y por supuesto, también al "no quiero que él pueda."

Heriberto Murrieta, periodista deportivo, dice que es una práctica común querer criticar a algún compatriota que destaca fuera de México, algo difícil de entender –mucho más de explicar–, por ello, él apuesta por la objetividad y es claro: “su técnica tiene deficiencias, no es el jugador más hábil ni el más coordinado, pero aún con eso mete goles y para eso están los delanteros”.

Las críticas para el jugador, dice Antonio Rosique, también periodista deportivo, se están volviendo lugares comunes porque “los resultados están”. “Parece –asegura el especialista– que a fuerza de repetir algo se volverá verdad, pero en este caso no es así porque, aún con sus detractores, Chicharito es uno de los jugadores más queridos en México”.

Cuestionamientos sobre su desempeño que, comparados con la ola de halagos que recibe en Europa, siempre están enfocados en ángulos negativos. Está, por ejemplo, el artículo de The Telegraph, del periodista Charlie Eccleshare, en el que explica detalladamente por qué Javier podría ser el goleador del verano con el West Ham o aquellos de BBC Sports en los que aplaude cómo Chicharito se volvió líder de goleo.

Aún con ello, no es todavía el ídolo de México, no al grado de Hugo Sánchez o Cuauhtémoc Blanco, ambos también criticados, no sólo por su desempeño futbolístico sino por sus actividades personales. Rosique asegura que en esta construcción hay que analizar que Chicharito apenas está a la mitad de su carrera y que todavía tiene mucha más historia por escribir.

En la invitación a la objetividad, afirma Murrieta, habrá que reconocer que, aún siendo el máximo goleador en la Selección Mexicana con 48 tantos, superando a Jared Borgetti (46 goles), no ha logrado ser ese jugador indispensable en el equipo mayor, pues la mayoría de sus goles los ha marcado en partidos amistosos, sin relevancia, por ello aún conserva muchos detractores.

Para Llerena, en cambio, la sociedad mexicana que aún no le perdona el éxito lo reivindicará hasta que vuelva a territorio nacional, el nido que –según el inconsciente de muchos– nunca debió dejar.

Vía | Life & Style

Modificado por última vez en Viernes, 28 Julio 2017 10:21
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