El presidente de la Mesa Directiva del Congreso de Morelos, Isaac Pimentel Mejía, advirtió que la próxima Legislatura enfrentará el reto de realizar ajustes financieros significativos, principalmente en materia económica, tras la aprobación del denominado Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Señaló que uno de los principales desafíos será la reingeniería financiera del Congreso local, debido a la carga presupuestal que representan jubilaciones, pensiones, prestaciones sociales, así como obligaciones con el Seguro Social y contratos colectivos, cuyo monto supera actualmente los 300 millones de pesos.
En ese contexto, explicó que la eventual creación de un Instituto de Pensiones permitiría trasladar parte de esta carga a dicho organismo, lo que contribuiría a aliviar las finanzas del Poder Legislativo. No obstante, subrayó que, aún con esta medida, será necesario implementar ajustes adicionales para garantizar el equilibrio económico.
Pimentel Mejía afirmó que la actual Legislatura trabaja para entregar finanzas sanas, al asegurar que no existen pasivos ni adeudos pendientes, lo que facilitará una transición ordenada. Precisó que, de ser necesarios recortes, éstos deberán enfocarse en el gasto operativo, incluyendo la nómina, el personal de confianza, las secretarías técnicas e incluso el salario de los propios diputados.
El legislador indicó que se prevé que la iniciativa sea aprobada antes de que concluya el actual periodo legislativo, es decir, antes de finalizar junio. Para ello, se mantiene a la espera de que el Ejecutivo estatal envíe formalmente la propuesta, la cual podría llegar ya consensuada tras mesas de diálogo con sindicatos de los tres órdenes de gobierno, lo que facilitaría su aprobación sin modificaciones.


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