La eventual aplicación de la jornada laboral de 40 horas semanales generará afectaciones directas en costos, tiempos de ejecución y operatividad del sector de la construcción en Morelos, advirtió Armando Núñez Irragorri, empresario y expresidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad.
El representante del sector explicó que la reducción de horas obligará a las empresas constructoras a modificar sus esquemas de trabajo para poder cumplir con los contratos previamente establecidos, ya que la industria opera bajo metas específicas y calendarios estrictos de entrega.
Señaló que uno de los principales efectos será el incremento en los costos de obra, debido a la necesidad de ampliar plantillas laborales, implementar dobles turnos matutino y vespertino o incluso habilitar jornadas durante fines de semana. Estas medidas, dijo, implican mayor inversión en mano de obra, supervisión y operación.
Asimismo indicó que, en caso de no ajustarse a la nueva disposición, las empresas tendrían que pagar horas extra para cumplir con los plazos, lo que elevaría aún más los costos de producción y podría impactar en el precio final de las obras.
Núñez Irragorri precisó que la reforma contempla una aplicación gradual, reduciendo dos horas en periodos determinados hasta llegar a las 40 horas semanales; sin embargo, aún no se han definido con claridad los tiempos de implementación.
