En el marco de la reunión plenaria de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, presentó un balance sobre la situación económica actual y los retos legislativos en la materia. Durante el encuentro, la diputada federal por Morelos, Meggie Salgado Ponce, puso sobre la mesa el crítico panorama de la informalidad, destacando el impacto negativo que este fenómeno tiene en la competitividad.
Salgado Ponce enfatizó que la economía no puede desvincularse de la innovación y el entorno global. Subrayó que la alta tasa de informalidad 54% no solo priva a los trabajadores de seguridad social y financiamiento, sino que genera una competencia desleal para quienes operan en la formalidad.
Asimismo, Salgado vinculó este problema con la competitividad internacional de México, señalando que la presencia de comercio informal afecta la imagen urbana de los centros históricos. Esto representa un reto mayor frente a la meta nacional de posicionar a México como el quinto país más visitado en materia de turismo a nivel mundial, ante este escenario, cuestionó directamente al secretario sobre los incentivos planeados para las MiPYMES formales y las vías para regular el segmento informal en el corto plazo.
En su respuesta, Marcelo Ebrard reconoció que la estructura actual de la formalidad en México enfrenta deficiencias sistémicas. El secretario afirmó que "la formalidad mexicana es una de las más caras del mundo", razón por la cual entre el 52% y 54% de la fuerza laboral se mantiene en el sector informal.
Ebrard fue enfático al señalar que, si más de la mitad del país no puede integrarse al sistema, "algo está mal en el sistema formal". Bajo esta premisa, propuso que el enfoque gubernamental para este año no debe ser meramente recaudatorio, sino de revisión profunda del sistema para reducir los costos asociados a la legalidad.
Para contrarrestar la informalidad y fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, la Secretaría de Economía propone una estrategia basada en dos pilares fundamentales:
Digitalización: El Gobierno busca digitalizar todos los procesos para simplificar la transición a la formalidad y reducir sus costos operativos. Financiamiento a la Innovación: Ebrard admitió que México ha carecido de capital de riesgo durante años, lo que provoca que las ideas de los emprendedores tengan nulas posibilidades de florecer por falta de recursos para escalarlas.
Como parte del compromiso institucional, se informó que la Secretaría de Economía y Nacional Financiera dedicarán esfuerzos prioritarios para ubicar y financiar proyectos innovadores.
La obligación del Estado, concluyó, será garantizar que estas ideas cuenten con los recursos necesarios para comercializarse y escalar, convirtiendo a la innovación en el motor de la formalidad.



