Servicios de Salud de Morelos (SSM), a través de la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Morelos (Coprisem), informó que, tras una reunión con introductores de carne encabezados por Adán Martínez, secretario general del Ramo de la Carne del Estado de Morelos, y su asesor jurídico, Rafael Cepeda Aguilar, se alcanzaron acuerdos relevantes para fortalecer las condiciones sanitarias del rastro de Cuernavaca.
Durante el encuentro, encabezado por el comisionado de Coprisem, Eduardo Pesqueira Villegas, y Aide Lidia Peña Ponce, subdirectora de la Unidad de Control de Prestación de Servicios de SSM, se privilegió el diálogo como herramienta para atender inquietudes del sector y proteger la actividad económica de cientos de familias; asimismo, se reiteró que cada acción emprendida responde al compromiso institucional de salvaguardar la salud de la población.
La autoridad sanitaria precisó que la toma de muestras para detectar clembuterol se realizó por indicación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), como parte de un procedimiento rutinario, riguroso y sin que exista sospecha previa de presencia de la sustancia.
Cabe señalar que las pruebas fueron enviadas a un laboratorio certificado y se está en espera de resultados, los cuales permitirán, en caso de ser necesario, definir las acciones correspondientes.
Se aclaró que, mientras se emite el dictamen y bajo una política de acompañamiento, se determinó no cerrar el área de bovinos, lo que garantiza la continuidad del servicio y evita afectaciones a la economía local.
Además, como parte de los acuerdos, se conformó una comisión que desarrollará mesas de trabajo, cuya primera sesión se realizará el 17 de diciembre de 2025. En tanto, una vez que se cuenten con los resultados de laboratorio, Coprisem convocará a una nueva reunión en la que también participará la dirección del rastro de Cuernavaca.
Finalmente, SSM y Coprisem reiteran su compromiso de mantener un diálogo permanente, actuar con transparencia y priorizar decisiones que protejan la salud pública sin afectar los medios de vida de las familias morelenses, lo que consolida una colaboración basada en la responsabilidad técnica y el consenso.
