El café figura entre las bebidas predilectas de millones de personas en el mundo, y no es exagerado si se toman en cuenta los beneficios que puede aportar al organismo cuando se consume de forma adecuada.

Para comenzar, esta bebida es reconocida por brindar un impulso de energía al iniciar el día, ayudar a mantenernos despiertos y concentrados durante la rutina diaria. Además, su versatilidad lo hace ideal en cualquier época del año, ya sea caliente en días fríos o frío durante temporadas de calor, sin perder su atractivo ni su sabor.
De acuerdo con información del portal Healthline, diversos especialistas han analizado si es conveniente beber café todos los días. Algunas investigaciones señalan que su consumo favorece el estado de alerta, ya que estimula el sistema nervioso central al impulsar la liberación de neurotransmisores como la dopamina, la serotonina y la noradrenalina, sustancias relacionadas con la atención, el ánimo y la reducción de la fatiga. A largo plazo, estos efectos podrían incluso disminuir el riesgo de depresión y estar asociados con una mayor esperanza de vida.
Sin embargo, expertos en salud también advierten que, como sucede con muchos alimentos y bebidas, el exceso puede traer consecuencias negativas. Consumir café sin control puede generar efectos adversos que afectan el bienestar general.

Healthline, citando a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), señala que los adultos sanos deberían limitar su ingesta a entre cuatro y cinco tazas diarias, lo que equivale aproximadamente a 400 miligramos de cafeína. Superar esta cantidad puede provocar dependencia a esta sustancia, ocasionando que el cuerpo reduzca su respuesta natural y genere la necesidad constante de consumir más café sin lograr eliminar la sensación de cansancio.
Asimismo, especialistas advierten que un consumo elevado y prolongado podría incrementar el riesgo de desarrollar padecimientos crónico-degenerativos, como la artropatía y la osteoartritis, afectando huesos, músculos y articulaciones. A esto se suma que añadir grandes cantidades de azúcar al café puede contribuir al desarrollo de sobrepeso, obesidad e incluso diabetes, por lo que la moderación sigue siendo la clave para disfrutarlo sin comprometer la salud.
