¿Quieres conocer el truco de las taquerías? Aprende a limpiar, marinar y cocinar la tripa de res para obtener un resultado suave por dentro y crujiente por fuera, con pasos simples y efectivos.

Para muchas personas, los tacos de tripa representan una de las preparaciones más emblemáticas de la gastronomía callejera mexicana. Conseguir el balance ideal entre una textura tierna en el interior y un exterior dorado y crujiente no depende del azar, sino de un proceso cuidadoso que inicia antes de ponerla al fuego. El verdadero secreto está en dos etapas fundamentales: una limpieza correcta y un marinado que realce el sabor sin ocultar la esencia del ingrediente.
El paso esencial: cómo limpiar y preparar la tripa antes de marinar
Especialistas en cocina tradicional coinciden en que el error más común es omitir una limpieza adecuada. Para lograr tacos con calidad profesional, es indispensable retirar cualquier residuo o aroma intenso.
Lavado con cítricos: Se recomienda enjuagar la tripa bajo agua corriente y después dejarla reposar en agua fría con suficiente jugo de limón y un toque de vinagre blanco durante 20 minutos, lo que ayuda a neutralizar olores fuertes.
Cocción previa controlada: De acuerdo con expertos en gastronomía, la tripa debe hervirse en agua con cebolla, ajo, laurel y sal antes de marinarla o freírla. Este paso evita una textura correosa y mejora el resultado final.
El marinado ideal para tacos de tripa
Según conocedores de técnicas culinarias, el marinado debe ser suave para permitir que la grasa se dore correctamente al cocinarse. Esta es una preparación sencilla y funcional:
- Base láctea: Coloca la tripa ya cocida en leche durante 30 minutos. La lactosa contribuye a suavizar las fibras y favorece un dorado parejo.
- Condimentos esenciales: Incorpora ajo en polvo, pimienta blanca y una pequeña cantidad de comino.
- Sal desde el reposo: Agrega sal de grano durante el marinado para que el sabor se integre de manera uniforme.

Consejos para lograr una tripa bien dorada en casa
Expertos en fritura señalan que la clave está en la calma y la técnica. Para conseguir esa textura crujiente característica, toma en cuenta lo siguiente:
Secado total: Antes de cocinarla, seca la tripa con papel absorbente; la humedad impide un buen dorado.
Cocción en su grasa: Evita usar demasiado aceite. Comienza con un poco de manteca y permite que la grasa natural haga su función a fuego medio-alto.
Corte al final: Pica la tripa en trozos pequeños solo cuando esté bien dorada para conservar su suavidad interna.
Preparar tacos de tripa en casa puede parecer complicado, pero con tiempo y los cuidados adecuados, el resultado vale la pena. Más que una receta, es una forma de rendir homenaje a uno de los grandes íconos de la cocina callejera mexicana.
