Una elección inadecuada de tinte puede endurecer los rasgos o destacar imperfecciones.

El color del cabello influye directamente en cómo se perciben las facciones del rostro, sumando o restando años. Un tono bien seleccionado aporta luminosidad, suaviza líneas de expresión y brinda un efecto rejuvenecedor; en cambio, uno incorrecto puede endurecer los rasgos o resaltar imperfecciones.
Cuando el tinte refleja luz y armoniza con la piel, el rostro luce más fresco y juvenil. Por eso, estas son las opciones más favorecedoras.
Tonos que ayudan a lucir más joven

Castaños
Los castaños claros, almendra y chocolate cálido son de los más recomendados para un efecto rejuvenecedor. Estos colores dan profundidad sin endurecer el rostro, sobre todo si son uno o dos tonos más claros que la base natural.
El chocolate con reflejos dorados o caramelo también ilumina la piel y aporta un aspecto saludable. Según expertos del blog Arkhé Cosmetics, estos tonos equilibran elegancia y frescura, adaptándose a distintos tipos de piel.

Rubios
Los rubios miel, dorado y caramelo ayudan a disimular las canas y armonizan las facciones. A diferencia de los platinados, conservan calidez y suavizan el rostro, evitando un efecto artificial.
Los rubios ceniza suaves son otra alternativa, especialmente en pieles frías, ya que neutralizan signos de cansancio y disimulan líneas de expresión. Un artículo de L’Oréal Paris advierte que los rubios demasiado claros y sin matices pueden endurecer el rostro y evidenciar la pérdida de densidad capilar.

Rojos
Los tonos rojizos, como cobrizo y caoba, rejuvenecen cuando se eligen adecuadamente. En pieles medias y claras, los rojos fresa, cobrizo jengibre y caoba rojizo aportan calidez y vitalidad.
En pieles morenas, los tonos caoba, borgoña y cobrizo profundo resultan ideales; los tintes demasiado claros pueden verse artificiales. Se recomienda evitar rojos intensos o saturados, que pueden resaltar manchas y arrugas.
Colores que suman años
El negro azabache suele endurecer las facciones y hacer más visibles las canas al crecer. De manera similar, los rubios platinados o extremadamente claros generan un contraste poco favorecedor y un efecto duro.
Un buen tinte, combinado con la técnica correcta, puede ser un aliado clave para renovar tu imagen sin cambios drásticos.
