La limpieza profunda del hogar suele quedar relegada por la falta de tiempo o por lo complicado que resulta asear ciertos electrodomésticos. Uno de los casos más frecuentes es el microondas, un aparato de uso diario que, pese a su constante funcionamiento, rara vez recibe la atención necesaria. Con el paso del tiempo, el vapor, la grasa y los restos de comida se acumulan en el interior, sobre todo en el vidrio y los bordes de la puerta, provocando manchas difíciles de retirar si no se limpian a tiempo.

Sin embargo, mantenerlo en buen estado no exige productos químicos agresivos ni grandes esfuerzos. Existen métodos caseros que aprovechan el vapor para desprender la suciedad de manera sencilla, utilizando ingredientes básicos que suelen estar disponibles en casa.
De acuerdo con el sitio especializado en limpieza y organización del hogar Cleanipedia, estas técnicas no solo son efectivas, sino que también ayudan a prolongar la vida útil del electrodoméstico. Entre ellas, destaca un método recomendado por su capacidad para eliminar grasa y neutralizar malos olores.
Ingredientes necesarios:
- Una taza de agua
- Una o dos cucharadas de vinagre blanco
- Un recipiente apto para microondas
- Un paño de microfibra o una esponja suave

Paso a paso:
Primero, mezcla el agua con el vinagre en el recipiente. Colócalo dentro del microondas y calienta a máxima potencia entre tres y cinco minutos.
Al finalizar, deja el recipiente en el interior con la puerta cerrada durante unos minutos más para que el vapor actúe sobre la suciedad adherida.
Después, retira el recipiente con cuidado y pasa un paño húmedo por la puerta, tanto por dentro como por fuera.
La grasa y las manchas se desprenderán con facilidad, sin necesidad de frotar. Por último, seca la superficie con un paño limpio para evitar marcas.

Para quienes prefieren evitar el olor del vinagre, el limón es una alternativa eficaz. Solo hay que llenar un recipiente con agua, exprimir uno o dos limones y añadir las cáscaras. El proceso de calentado y reposo es el mismo y, además, deja un aroma fresco en el interior del aparato.
Este método funciona gracias al vapor, que ablanda los restos incrustados y permite retirarlos sin dañar el vidrio. Tanto el vinagre como el limón cuentan con propiedades desinfectantes que favorecen una limpieza más higiénica.
Se recomienda evitar esponjas metálicas o productos abrasivos, ya que pueden rayar el vidrio o dañar los bordes. También es aconsejable limpiar la puerta con el microondas desenchufado para prevenir riesgos eléctricos.
Lo ideal es realizar esta limpieza al menos una vez por semana o cada vez que se observen salpicaduras visibles. Así se evita la acumulación de suciedad y se mantiene el microondas en buenas condiciones por más tiempo.
