El 6 de enero fue establecido en 1931 como el Día de las Enfermeras y los Enfermeros por el doctor José Castro Villagrana, entonces director del Hospital Juárez de México. Desde hace más de ocho décadas, esta fecha sirve para reconocer la labor esencial del personal de enfermería, considerado uno de los pilares del sistema de salud por su compromiso permanente con el cuidado de los pacientes.

La entrega y vocación de quienes ejercen esta profesión se reflejan en la atención diaria que brindan a millones de personas. Su trabajo resulta indispensable en hospitales, clínicas y comunidades, donde desempeñan un papel clave en la prevención, el tratamiento y la recuperación de la salud.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México 85 de cada 100 profesionales de enfermería son mujeres. Del total, 43 por ciento cuenta con formación profesional o de especialidad, 31 por ciento son técnicas y 26 por ciento auxiliares. La edad promedio es de 36.8 años y 61 de cada 100 tiene menos de 40 años. En cuanto a escolaridad, registran un promedio de 13.9 años de estudio, equivalente a casi dos años de educación superior.
La enfermería también destaca como una de las ocupaciones con mayor reconocimiento social. Según la Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México 2013, 33.9 por ciento de la población la considera una de las profesiones más respetadas, solo por debajo de los bomberos.

La pandemia por COVID-19 evidenció la vulnerabilidad del personal de salud. El Consejo Internacional de Enfermeras reportó que el número de fallecimientos por esta causa ascendió a mil 500, cifra que corresponde únicamente a 44 países y que podría ser mayor. Al respecto, el director del organismo, Howard Catton, subrayó la importancia del papel que desempeñarán las enfermeras en el futuro de los sistemas sanitarios.
En ese contexto, la Organización Mundial de la Salud declaró 2020 como el Año de la Enfermera y la Partera, en conmemoración del 200 aniversario del nacimiento de Florence Nightingale. Aunque la celebración coincidió con una crisis sanitaria global, el personal de enfermería respondió colocándose en la primera línea de atención, trabajando jornadas continuas y reafirmando su profesionalismo, experiencia y compromiso con la sociedad.
