Discord anunció que a partir de marzo comenzará a aplicar de forma global un nuevo sistema de verificación de edad, acompañado de ajustes predeterminados más restrictivos, con el objetivo de reforzar la seguridad y la privacidad de los usuarios menores de edad en la plataforma.
La compañía informó en su blog, que estas nuevas configuraciones afectarán tanto a cuentas nuevas como a usuarios ya registrados y estarán especialmente enfocadas en adolescentes de entre 13 y 17 años.
Con estos cambios, Discord establecerá por defecto un mayor nivel de protección en el acceso a contenidos y en las opciones de comunicación.
Como parte de esta actualización, la plataforma exigirá la verificación de edad para poder modificar los ajustes predeterminados y acceder a más canales, servidores y funciones de interacción.
Los usuarios podrán elegir entre distintos métodos de verificación, como un video selfie o la presentación de un documento de identidad oficial.
Discord aclaró que, en la mayoría de los casos, el proceso solo deberá realizarse una vez, aunque podría solicitarse más de un método si existen dudas sobre la edad del usuario.
Además, la empresa implementará un sistema interno que identificará si una cuenta pertenece a un adulto.
Solo quienes estén verificados como mayores de edad podrán acceder a contenido sensible, participar libremente en canales y servidores, utilizar determinados comandos y hablar en escenarios.
En el caso de los menores, el contenido sensible aparecerá difuminado de forma automática.
Otro cambio relevante es la gestión de mensajes y solicitudes de contacto.
Los mensajes de personas desconocidas se enviarán por defecto a una bandeja de entrada separada, una configuración que únicamente los adultos podrán modificar.
Asimismo, se activarán alertas para advertir sobre solicitudes de amistad provenientes de usuarios que no formen parte del círculo cercano.
Estas medidas se suman a las pruebas que Discord ya había realizado en países como Reino Unido y Australia durante el año pasado, y forman parte de una estrategia más amplia para crear un entorno digital más seguro para adolescentes, sin dejar de ofrecer opciones de personalización y acceso ampliado a los usuarios adultos.
