En medio de la conversación previa al Super Bowl, el actor y activista mexicano Eduardo Verástegui generó polémica al pronunciarse en contra del espectáculo de medio tiempo, particularmente por la participación de Bad Bunny.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de X, el también productor cuestionó el papel que tiene el show dentro del evento deportivo y la falta de participación de los jugadores en las decisiones sobre ese espacio.
Verástegui expresó que no comprende por qué los deportistas, quienes protagonizan el partido, no tienen “voz ni voto” en lo que ocurre durante el medio tiempo.
Desde su perspectiva, el espectáculo existe gracias al esfuerzo, la disciplina y el talento de los jugadores, quienes asumen riesgos físicos y sostienen la temporada completa, por lo que consideró que el foco del evento debería mantenerse en el mérito deportivo.
El actor señaló que el medio tiempo “debería unir, no imponer”, y opinó que el show se ha transformado en un escenario que no representa a todos los aficionados ni a las familias que siguen el partido.
También criticó que el espectáculo musical reciba mayor atención que el propio juego, al afirmar que muchas personas conocen al artista del medio tiempo, pero desconocen a los equipos que disputan la final.
En su mensaje, Verástegui cuestionó el enfoque cultural del show, al que calificó como “woke”, y aseguró que responde a modas y agendas ajenas al deporte.
Ante ello, llamó a quienes no se identifiquen con ese contenido a apagar la televisión durante la presentación musical y utilizar ese momento para rezar “por la conversión del mundo y por la conversión personal de cada día”.
No entiendo por qué, si las verdaderas estrellas del Super Bowl son los jugadores, ellos no tienen voz ni voto sobre lo que ocurre en el show de medio tiempo.
— Eduardo Verástegui (@EVerastegui) February 8, 2026
El espectáculo existe gracias a su esfuerzo, a su disciplina y a su talento.
Ellos son quienes ponen el cuerpo, asumen…
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es organizado por la NFL en conjunto con productores y patrocinadores, y la liga es la responsable de elegir al artista y definir el formato del show.
Los jugadores no participan en estas decisiones, ya que su función se limita al ámbito deportivo.
La NFL ha defendido históricamente este segmento como un complemento de entretenimiento global que acompaña al partido y busca atraer a audiencias diversas alrededor del mundo.
