Los astronautas de la misión Artemis II regresaron este viernes a la Tierra tras completar un histórico viaje alrededor de la Luna, culminando con un amerizaje en el océano Pacífico. Se trata del primer retorno de una tripulación desde el satélite en más de 50 años.
La misión, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, logró un sobrevuelo lunar que marcó récords.
Durante el trayecto, observaron amplias zonas de la cara oculta de la Luna, nunca vistas directamente por humanos, y presenciaron un eclipse solar total.


El regreso a la Tierra se realizó a una velocidad extrema de Mach 33, equivalente a 33 veces la velocidad del sonido, algo que no ocurría desde las misiones del programa Programa Apolo en las décadas de 1960 y 1970. La cápsula Orion, llamada “Integrity”, descendió de manera automatizada.
Uno de los momentos más críticos fue el reingreso a la atmósfera, cuando la nave quedó envuelta en plasma a altísimas temperaturas, lo que provocó la interrupción temporal de las comunicaciones durante aproximadamente seis minutos, un evento previsto dentro del protocolo.
En ese lapso, la atención se centró en el escudo térmico, fundamental para proteger a la tripulación del intenso calor.
La tensión también estuvo presente en el Control de Misión. El director principal de vuelo, Jeff Radigan, reconoció que es normal experimentar cierto temor en esos momentos, especialmente mientras no hay contacto con la nave.
Finalmente, tras desacelerar de una velocidad estimada de más de 39.600 km/h hasta unos 30 km/h, la cápsula amerizó con precisión. El rescate se llevó a cabo con apoyo del buque USS John P. Murtha, acompañado por aeronaves militares frente a la costa de San Diego.
La operación recordó la última colaboración de este tipo entre la NASA y el Departamento de Defensa durante la misión Apollo 17 en 1972. Desde el Control de Misión, se confirmó el éxito del descenso con el mensaje: “Un amerizaje perfecto en el blanco”.


Lectura 1 - 2 minutos