Jueves, 01 Octubre 2015 01:00

Alcaldes y gobernadores

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El “Cuau” con el obispo

1.- Dice el politólogo veracruzano Alfredo Bielma Villanueva que la política, ciencia de lo posible y de circunstancias, “es la más humana de todas las actividades del hombre, considerando que éste es el único ser animado al que el poder, la esencia de la política, estimula, trastorna, cambia, enajena, seduce, sublima, etcétera”. “Nada como la búsqueda y la obtención del poder, sin comparación el más grande estimulante, cual droga que motiva al hombre a adoptar conductas inverosímiles”, añade en su novela “El resplandor del poder”, editada en 2007 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

 Antes de desglosar el siguiente tema, relacionado con la política y sus circunstancias, mencionaré a los presidentes municipales que ha tenido Cuernavaca desde 1967 a la fecha: Felipe Rivera Crespo (1967-1970), Ramón Hernández Navarro (1970-1973), David Jiménez González (1973-1976), Porfirio Flores Ayala (1976-1979), José Castillo Pombo (1979-1982), Sergio Figueroa Campos (1982-1985), Juan Salgado Brito (1985-1988), Julio Mitre Goraieb (1988-1991), Luis Flores Ruiz (1991-1994), Alfonso Sandoval Camuñas (1994-1997), Sergio Estrada Cajigal (1991-2000), José Raúl Hernández Avila (2000-2003), Adrián Rivera Pérez (2003-2006), Jesús Giles Sánchez (2006-2009), Manuel Martínez Garrigós (2009-2012) y Jorge Morales Barud (2012-2014).

2.- De acuerdo a sus circunstancias todos trabajaron y obtuvieron resultados a favor de la sociedad, pero según el respaldo concedido por el gobernador en turno. Rivera Crespo lo tuvo con Emilio Riva Palacio; Hernández Navarro con Rivera Crespo; David Jiménez con el presidente Echeverría, no con el gobernador; Flores Ayala no recibió respaldo de Bejarano; Castillo Pombo tuvo el respaldo de Bejarano; Figueroa Campos de Don Lauro; Salgado Brito, hasta cierto punto, recibió apoyo del doctor Ortega; Julio Mitre y Luis Flores lo recibieron de Don Antonio; Sandoval Camuñas lo tuvo por parte de Carrillo Olea; Estrada Cajigal no recibió nada del defenestrado mandatario estatal; Hernández Avila tampoco por parte de Estrada Cajigal; Rivera Pérez no consiguió el apoyo pleno de Sergio; Giles Sánchez lo tuvo relativamente con Adame; Martínez Garrigós no recibió nada de él; y Jorge Morales Barud ha tenido sus bemoles en la relación con Graco. No ha sido la óptima a favor de  nuestra capital.

3.- De todos los alcaldes citados, solo Estrada Cajigal llegó a la gubernatura gracias a la ejecución de obras paradigmáticas y al mantenimiento otorgado a la ciudad con recursos propios y las considerables participaciones federales concedidas por el gobierno zedillista a los municipios mexicanos en aquella época. Sandoval Camuñas se perfilaba para ser el candidato gubernamental del PRI en 2000, pero la muerte lo sorprendió; y lo mismo ocurrió con Giles rumbo a los comicios de 2012. ¿Y Jorge Morales Barud? Fue gobernador sustituto en el bienio 1998-2000, pero hasta ahora ha enfrentado conflictos de distinta envergadura con la administración graquista. Como en otras épocas, el ayuntamiento cuernavacense padece condiciones de precarismo… en la orfandad. No ha realizado obras importantes y el ixtleco se perfila hacia la culminación de su gestión administrativa.

4.- El 2 de julio de 2012, tras la jornada electoral del día anterior, escribí que JMB resurgió con otro liderazgo al haber ganado la alcaldía. Sin embargo, las circunstancias posteriores no le favorecieron. La semana próxima, una vez más, buscará que el Congreso local le autorice el refinanciamiento de la deuda histórica municipal que, por cierto, sería investigada por una comisión especial del Congreso aprobada este miércoles. Mientras tanto, hoy jueves 1 de octubre de 2015 el flamante presidente municipal electo de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, se reunirá a las 8:30 horas con el titular de la Diócesis de la capital morelense, Ramón Castro. Al menos acudirá hoy a la Catedral para recibir la bendición. Ya se verá el desarrollo político del ex futbolista allende la frontera del 1 de enero de 2016. Ahí comenzará su realidad.

5.- Cambiemos de frecuencia. Ocurre que los nuevos diputados llegaron con la espada desenvainada y están dispuestos a pasar por las armas a quienes hayan cometido tropelías con el dinero público y al amparo del poder. Por eso en la sesión de ayer se dio el sí a la petición de integrar una comisión especial para investigar la situación de los escándalos financieros de la administración 2009-2012 en Cuernavaca, con la participación de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización que dirige Vicente Loredo, y mediante la petición de un informe a la Fiscalía General del Estado a cargo de Javier Pérez Durón. También se instruyó a la ESAF para auditar las finanzas del Ayuntamiento de Emiliano Zapata, a fin de aclarar las razones por las que se adeudan quincenas y aguinaldos a los trabajadores. Pero no es todo: por acuerdo de la Junta Política -no fue presentado el documento correspondiente- se pensaba invalidar la aprobación que la legislatura 52 hizo del manejo de los dineros del Congreso en julio y agosto del presente año, es decir en los dos últimos meses de la pasada legislatura, los cuales podrían ser auditados.

6.- No es cosa menor lo declarado por el diputado aliancista Francisco Santillán en cuanto a que la legislatura 53 revisará con lupa los manejos financieros de la 52 y buscará llegar hasta a fincar responsabilidades en caso, claro, de encontrar evidencias de irregularidades. No es cosa menor porque el legislador pone en tela de duda la honestidad de dos personajes que al día de hoy aparecen como gubernamentables por su condición de legisladores federales y debido a que la caballada en sus respectivos partidos políticos aún aparece flaca: la perredista Lucía Meza y el panista Javier Bolaños, quienes durante el tercer año de la legislatura 52 fueron los titulares de la Mesa Directiva y de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local, respectivamente, y por tanto los responsables de firmar los cheques y manejas las finanzas de las que hoy el aliancista Santillán sugiere que hubo un manejo deshonesto. No sería raro, sin embargo, que el asunto quedara en dimes y diretes y dentro de poco fuera echado en el olvido, como ha sucedido en legislaturas anteriores. A ver. 

7.- Al menos cuatro diputados y sus correspondientes fracciones parlamentarias están inconformes por la forma en que fueron despedidos unos 200 trabajadores del Congreso local y ayer salieron a dar la cara para exigir que sean analizados los casos de aquellos que tienen una antigüedad que rebasa el periodo de la pasada legislatura. Julio Yáñez (PSD), Edwin Brito (PT), Jesús Escamilla (PH) y Manuel Nava (Morena), ofrecieron una conferencia de prensa para deslindarse de la decisión tomada por los partidos “grandes”, en cuanto a despedir a esos trabajadores, porque a ello no los tomaron en cuenta y porque se trata de una injusticia. El tema, pues, ya enfrentó a los diputados, y quienes ayer dieron la cara recomendaron a los despedidos que acudan a presentar su denuncia, que quizás debiera ser penal, porque el asunto se ve criminal.

 

 

Guillermo Cinta

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